Mexicali.- La decisión de SCORE International de trasladar la histórica Baja 250 de San Felipe a Mexicali para la temporada 2027 no solo modifica el calendario del automovilismo fuera de camino en Baja California, sino que representa un duro golpe para la economía del puerto, que dejará de percibir una derrama estimada en 8 millones de dólares.
Así lo señaló el delegado de la Secretaría de Turismo en Mexicali, San Felipe y Los Algodones, Miguel Ángel Torres, quien explicó que la dependencia fue notificada de la determinación de la empresa organizadora y reconoció que el anuncio tomó por sorpresa a las autoridades estatales.

Torres destacó que la Baja 250 es uno de los eventos turísticos más importantes de la entidad debido a su alcance internacional, recordó que participan equipos provenientes de más de diez países y competidores de 35 estados de la Unión Americana, además de miles de aficionados que permanecen varios días en la sede para recorrer la ruta y asistir a las actividades previas a la competencia.
Como referencia, indicó que la edición más reciente registró una movilización cercana a 125 mil visitantes, mientras que alrededor de 45 mil personas acudieron únicamente a la revisión mecánica, generando una ocupación hotelera total y una intensa actividad económica para hoteles, restaurantes, comercios, transportistas, plataformas de hospedaje y otros prestadores de servicios.

El funcionario confirmó que la derrama económica alcanzó los 8 millones de dólares, recursos que ahora se proyectan para Mexicali, donde ya comenzaron las mesas de coordinación entre el Ayuntamiento, la Secretaría de Turismo y otras dependencias para organizar la logística, seguridad y operación del evento programado para marzo de 2027.
Respecto a las razones que motivaron el cambio de sede, Torres señaló que únicamente SCORE International conoce los criterios que llevaron a tomar la decisión, añadió que tanto San Felipe como Mexicali presentaron propuestas para albergar la carrera, aunque desconoce los elementos que terminaron inclinando la balanza.

La pérdida de la Baja 250 también abre cuestionamientos sobre la estrategia del Ayuntamiento de San Felipe para conservar uno de los eventos que mayor beneficio económico generaba al municipio, si bien el alcalde José Luis Dagnino sostiene que existían los recursos para cubrir las exigencias de la organización y que el gobierno municipal hizo “todo lo posible”, el propio edil reconoció que fue necesario negociar reducciones en tarifas hoteleras, costos de derechos de pista y mejoras en la calidad de los servicios apenas días antes del anuncio oficial.

Más que una consecuencia de una sola decisión empresarial, la salida de la competencia deja al descubierto la falta de una estrategia preventiva y de largo plazo para proteger uno de los principales motores turísticos del puerto, cuyo costo terminarán absorbiendo comerciantes, hoteleros y cientos de familias que dependían de la derrama económica generada por la Baja 250.
