La intoxicación reciente de dos jóvenes por consumo de sustancias encendió las alarmas sobre una realidad cada vez más presente en escuelas de Mexicali: el inicio del consumo en edades tempranas, incluso desde los 12 años.
Víctor Ibarra, criminólogo y director general de Eduprep Consultoría, advierte que esta problemática es más común de lo que se cree.

“En cada plantel al que acudimos, al menos un estudiante por grupo escolar ha tenido contacto con sustancias como el vapeador”, explica Ibarra.
Señala que muchos adolescentes no solo desconocen los riesgos reales del vapeo, sino que también comienzan a consumir otras sustancias por presión social o falta de pertenencia.

“El sentido de pertenencia es clave. Cuando un adolescente no encuentra un grupo que lo incluya, el primer grupo que lo reciba —aunque sea negativo— se vuelve irresistible”, detalla el especialista. Agrega que muchos jóvenes consumen por sentirse aceptados, o porque el entorno familiar ya ha normalizado el uso de sustancias, como el alcohol.
Ibarra comenzó su trabajo en centros de rehabilitación, donde escuchó una y otra vez el mismo patrón: el consumo inicia en secundaria, muchas veces durante una fiesta o por la influencia de un familiar.

“Lo preocupante es que hoy vemos adolescentes familiarizados con una amplia gama de sustancias. Les preguntas qué conocen y te sorprende la cantidad de nombres que mencionan”.
El experto también alerta sobre la influencia de la narcocultura y la música, especialmente los corridos tumbados, que glorifican el consumo y la vida ligada al narco. “Sí está muy normalizado. No solo por lo que ven en casa, sino por lo que consumen en redes sociales y música”, enfatiza.

Frente a este panorama, Ibarra subraya la urgencia de reforzar la prevención desde edades tempranas, con información clara, herramientas de autoestima y redes de apoyo escolar y familiar. “No podemos seguir premiando el alcohol como un rito de paso. La educación debe empezar ya”.


