Mexicali.— Melany Alexa “N” y Carolina “N”, madre y abuela de Kimberly, la niña de cuatro años que murió después de ingerir metanfetamina y permanecer meses en coma, aceptaron su responsabilidad penal y fueron sentenciadas a 27 años de prisión mediante un procedimiento abreviado.
La salida judicial evitó que el caso llegara a un juicio oral, luego de que ambas mujeres aceptaran su responsabilidad en los delitos de feminicidio agravado y violencia familiar; la Fiscalía General del Estado informó que la condena fue obtenida bajo este mecanismo y que además deberán cubrir la reparación del daño.

El desenlace contrasta con la dimensión de la tragedia, que movilizó a la comunidad mexicalense, Kimberly tenía apenas cuatro años cuando, el 21 de octubre de 2024, se encontraba en una vivienda del fraccionamiento Villa Florida, donde su abuela consumía metanfetamina en compañía de otras personas.
De acuerdo con la investigación, durante un descuido de los adultos la niña tuvo acceso a la droga y la ingirió, la intoxicación provocó un deterioro neurológico que posteriormente la mantuvo en estado vegetativo persistente hasta su fallecimiento, ocurrido el 10 de febrero de 2025.
El expediente también documentó violencia física contra la menor entre el 18 y el 21 de octubre, la Fiscalía estableció que sufrió lesiones en diferentes partes del cuerpo y que su madre tenía conocimiento del entorno de riesgo en el que permanecía, incluido el consumo reiterado de sustancias ilícitas dentro de la vivienda.

Durante la primera etapa del proceso, ambas mujeres fueron vinculadas por violencia familiar y feminicidio en grado de tentativa, en aquella audiencia, la defensa sostuvo que no había existido intención de privar de la vida a Kimberly y planteó que los hechos podían corresponder a una conducta culposa.
Posteriormente, tras el fallecimiento de la niña y el avance de las investigaciones, la acusación quedó establecida como feminicidio agravado y violencia familiar.
Ahora, en lugar de enfrentar un juicio oral, Melany Alexa y Carolina aceptaron su responsabilidad ante el juez y recibieron una sentencia de 27 años de prisión.

El certificado de autopsia estableció como causa de muerte edema cerebral global difuso, evento vascular cerebral isquémico y maltrato infantil, previamente, el titular del Servicio Médico Forense, César Raúl González Vaca, explicó que la intoxicación por metanfetamina pudo provocar la inflamación cerebral, las convulsiones y el daño neurológico que finalmente derivó en la muerte de la menor.
Con la aceptación de responsabilidad de su madre y su abuela, el proceso penal concluye con una sentencia de 27 años para cada una, además de la reparación del daño.
