Mexicali.- La fiscal general del Estado, María Elena Andrade Ramírez, confirmó que la privación de la libertad de dos jóvenes que viajaban a bordo de un autobús de pasajeros en la carretera federal número 2 no fue un hecho aislado, sino un crimen planeado con anticipación, desde fuera de Baja California.
“De hecho, ayer me reuní con todo mi equipo, analizando detalle por detalle, video por video. Es un caso que fue planeado, no aquí en el Estado”, expresó la titular de la FGE. De acuerdo con la investigación, el ataque se ejecutó minutos después de que el camión cruzara la línea divisoria entre Sonora y Baja California.

Las víctimas, identificadas como Jesús Raúl Araujo y Cristian Alexis, abordaron el autobús en Guasave, Sinaloa, con destino final a La Paz, Baja California Sur. Sin embargo, al momento del ataque, se encontraban en tránsito hacia San Luis Río Colorado.
“Los estaban esperando. Sabían que venían en ese autobús. Hay evidencia de una planeación previa de días o incluso semanas”, afirmó la fiscal, quien instruyó a su equipo a mantener contacto con las autoridades de Sinaloa para ampliar la información sobre los antecedentes de los jóvenes.

Según la titular de la FGE, algunas líneas de investigación apuntan a que las víctimas podrían haber estado vinculadas con actividades en Sinaloa que llamaron la atención de un grupo criminal generador de violencia. Por el tipo de operación —uniformes falsos, vehículos con estrobos y armamento—, se trata de una célula de alto impacto.
“Estamos llevando esta investigación con mucho sigilo porque no tenemos noticias aún del paradero de estos jóvenes. Sabemos que vivían en una ranchería, tienen familiares en San Luis, Sonora, y se dirigían a La Paz, pero quiero ser muy cuidadosa por su seguridad”, concluyó Andrade Ramírez.


