Baja participación y confusión marcan la Elección Judicial en Baja California

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Mexicali.— La jornada electoral extraordinaria celebrada este 1 de junio de 2025 en Baja California, destinada a la elección por voto popular de jueces, magistrados y ministros del Poder Judicial, no sólo representó un hecho sin precedentes en la historia democrática del país, sino también un episodio polémico que dejó al descubierto carencias estructurales en el ejercicio del sufragio ciudadano.

Con la instalación del 100% de las 2,624 casillas electorales en el estado —730 en Mexicali, 1,396 en Tijuana, 286 en Ensenada, 69 en Tecate, 73 en Rosarito, 59 en San Quintín y 11 en San Felipe—, el Instituto Estatal Electoral de Baja California (IEEBC) logró cumplir sin contratiempos el despliegue operativo del proceso.

Sin embargo, más allá del éxito logístico, lo que imperó fue la incertidumbre y el desconocimiento por parte de un electorado que se enfrentó a un modelo de votación complejo, con hasta nueve boletas por persona, en un contexto de escasa información pública sobre los perfiles contendientes.

Las escenas en casillas reflejaron la controversial jornada, desde electores con expresiones de confusión, tardanza de hasta 20 minutos en la emisión del voto, y personas que desconocían incluso cuántas boletas debían llenar.

En algunos casos, los funcionarios de casilla tuvieron que repetir explicaciones sobre el procedimiento y el número de boletas, lo cual ralentizó el proceso y generó filas en ciertos puntos. El propio consejero presidente del IEEBC, Luis Alberto Hernández Morales, reconoció que uno de los factores que provocó demoras fue precisamente el tiempo que tardaban las personas en votar debido a la cantidad de documentos que tenían que llenar y comprender.

En este panorama, aunado a la presunta movilización política, proliferó el uso de los llamados “acordeones”, listas impresas o en dispositivos móviles con la numeración de candidatos recomendados. Aunque el INE ha reiterado que portar notas personales para recordar el voto es válido, también advirtió que su distribución masiva o visibilidad pública puede derivar en prácticas de coacción o manipulación. No obstante, esta mecánica se volvió evidente durante la jornada.

La controversia se avivó cuando la alcaldesa de Mexicali, Norma Bustamante, confirmó públicamente haber acudido con un acordeón en su celular para emitir su voto, aunque aseguró que “esperaba no utilizarlo”, aunque después intentó corregir su respuesta, la acción podría interpretarse como validación o normalización de prácticas cuestionables.

En cuanto al desarrollo de la jornada, Hernández Morales informó que no se registraron incidentes delictivos ni mayores interrupciones en la operación de las casillas. Sólo se detectaron irregularidades menores, como el caso de una casilla en Mexicali y siete en Tijuana donde no se entregaron las nueve boletas completas a los votantes, situación que fue corregida tras la intervención de supervisores electorales.

Aunque los incidentes fueron calificados como menores, el dato clave que marcó la jornada fue la baja afluencia. A pesar de la magnitud de la elección —en la que se votaron 50 cargos federales y 172 estatales en Baja California—, las casillas, especialmente en Mexicali, permanecieron en muchos casos semivacías.

Las imágenes y reportes recogidos a lo largo del día apuntan a un escenario de abstencionismo que podría ser significativo, aunque los datos oficiales sobre participación aún no han sido dados a conocer.

Según explicó el consejero presidente del IEEBC, el conteo rápido nacional para estimar el porcentaje de participación se haría público alrededor de las 23:00 horas tiempo del centro de México, a través de la presidenta del INE, Guadalupe Taddei.

A nivel estatal, se espera que el cómputo oficial de los votos locales inicie el miércoles y que a más tardar el 15 de junio se entreguen las constancias de mayoría a los 172 ganadores de las contiendas estatales.

Durante la sesión permanente del Consejo General del IEEBC, también se explicó que, a diferencia de elecciones anteriores, en este proceso no se realizará un cómputo inmediato en las casillas, sino únicamente escrutinio. Esto permitirá un traslado más ágil de los paquetes electorales a los consejos distritales.

Un tema que generó preguntas fue la posibilidad de establecer un umbral de participación para validar procesos de esta naturaleza.

Actualmente, la legislación electoral no contempla un mínimo requerido para elecciones de designación como la del Poder Judicial, a diferencia de los mecanismos de consulta popular. Hernández Morales sugirió que, una vez concluido este proceso, será necesario abrir una discusión legislativa en torno a esta posibilidad.

Por ahora, los datos clave del proceso están aún en espera: la cifra oficial de participación, el número de votos nulos y el perfil de los aspirantes que resultaron electos. Mientras tanto, persiste un ambiente de escepticismo sobre la representatividad de los resultados obtenidos en un contexto de voto desinformado y participación limitada.