Ayuntamiento de Mexicali programa hoy último pago por el “Cocinero Chino”, sin obra terminada ni responsables sancionados

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Mexicali.- Hoy vence la última fecha de pago programada para la escultura “El Cocinero Chino”, un proyecto donde se invirtió más de un millón y medio de pesos por el Ayuntamiento de Mexicali como emblema turístico del Centro Histórico, pero que a la fecha no ha sido concluido; el desembolso por $51,477.56 pesos, que forma parte del calendario de pagos reprogramados, marca el cierre financiero de una obra que ni está terminada ni ha sido entregada formalmente a los mexicalenses.

El documento oficial, titulado “Recalendarización de pagos y actividades al contrato No. 01-AYTOMXL-OM-ADJ-DIR-01-24”, actualizado en sesión del Comité de Adquisiciones, Arrendamiento y Contratación de Servicios, con fecha del 31 de marzo, muestra claramente que este 10 de julio era la última fecha para liberar recursos, pese a que la escultura no se encuentra terminada, ni inaugurada. Se trata del tramo final del contrato firmado con el artista Óscar Ortega Corral, al que se le adjudicaron $1.53 millones de pesos mediante adjudicación directa, sin licitación pública ni consulta ciudadana.

Desde enero de 2024, el Ayuntamiento ha reprogramado fechas, modificado entregables y otorgado prórrogas sin exigir cuentas, aunque el contrato contemplaba multas diarias por incumplimiento, estas jamás se aplicaron, el argumento: “causas de fuerza mayor”, que van desde el calor extremo hasta el desabasto de materiales.

Sin embargo, mientras la obra no avanza, los pagos sí. De hecho, la mayoría de los montos fueron liquidados antes de que los componentes siquiera fueran visibles en sitio, y el gobierno municipal ha optado por el silencio ante los cuestionamientos de regidores de oposición en el Cabildo y la prensa.

Hoy, el gobierno de Norma Bustamante se enfrenta a un nuevo dilema, pagar por una escultura inexistente, como si la firma en un contrato fuera más importante que la obra física. En un contexto donde los elevadores públicos no funcionan, el transporte está colapsado y la infraestructura energética cede bajo las olas de calor.

La figura del cocinero chino, que prometía revitalizar La Chinesca y honrar a la comunidad china que dio identidad a esta ciudad, termina siendo un monumento a la ineficiencia, la opacidad y la impunidad administrativa.