Violencia imparable en Mexicali pero alcaldesa niega crisis de seguridad pese a homicidios y comandos armados recorriendo la ciudad

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Mexicali.- Mexicali atraviesa una de las etapas más violentas del año, en apenas 24 horas, tres homicidios y un ataque con más de 50 detonaciones en la colonia Robledo dejaron claro que los comandos armados se mueven con absoluta libertad por la ciudad, los números oficiales confirman la tendencia, 144 asesinatos en lo que va de 2025, trece de ellos tan solo en septiembre, sin embargo, para la alcaldesa Norma Bustamante, esta situación no constituye una crisis de seguridad.

La jornada del 16 de septiembre fue un retrato fiel de la violencia, en Pueblo Nuevo, René Espinoza Carrizosa fue ejecutado dentro de un vehículo en un ataque que dejó más de una docena de casquillos en la escena. En Jardines de Loreto, Michell Ávila Segundo, de 22 años, murió estrangulada presuntamente a manos de su pareja.

En Quintas del Rey, Dolores Pérez González, de 46 años, fue asesinada dentro de su domicilio frente a su hija menor, a estos hechos se sumó un ataque armado en la Robledo, donde los vecinos escucharon ráfagas de armas largas contra un inmueble, donde se presume hubo una privación ilegal de la libertad.

Horas después, al ser cuestionada sobre la situación, la alcaldesa respondió, “en las mesas de seguridad, que le digo que es donde vengo ahorita, que jamás se maneja como crisis, sino parte de todo el trabajo, y sobre todo lo que yo he venido mencionando siempre, la coordinación que debe existir en todos los niveles, y que de acuerdo a mi percepción, por los años que tengo en esto, en las mesas, creo que cuando más interrelaciona”.

Minimizar la violencia a un asunto de coordinación institucional contrasta con la percepción ciudadana, que enfrenta ejecuciones a cualquier hora del día y la amenaza constante de grupos armados quienes incluso anticiparon que los homicidios y la guerra entre carteles se intensificarían a través de narcomantas colocadas en distintos puntos de la ciudad.

En sus declaraciones, Bustamante redujo los asesinato a “problemas familiares” y negó que se hubiera confirmado la participación de un convoy armado, pese a los testimonios de vecinos que refirieron lo contrario, también descartó cambios en la Dirección de Seguridad Municipal con un contundente: “No lo tengo contemplado de ninguna manera”.

La alcaldesa insiste en que la responsabilidad principal de la Policía Municipal está en tareas de prevención, vigilancia de comercios, escuelas y jornadas de búsqueda de desaparecidos.

“Apoyamos y cooperamos con todo lo que tiene que ver con esos delitos de narcotraficantes, pero la responsabilidad usted lo sabe que no es nuestra”, señaló.

Bajo esta visión, la violencia ligada al crimen organizado para el Gobierno de Bustamante se convierte en un asunto ajeno, aunque los asesinatos, delitos que se concretan cuando existen las condiciones para perpetrarlos, ocurran en colonias, calles y viviendas bajo la supuesta vigilancia de la policía local.

El contraste con la postura de la Fiscal General es evidente, ella sí habló de un problema grave de narcotráfico y violencia en la capital, mientras Bustamante insiste en restar gravedad y enfocarse en la coordinación administrativa.

Para la ciudadanía, este discurso se traduce en falta de una estrategia de contención de los hechos violentos, las balaceras, los feminicidios y las ejecuciones son parte de una realidad que marca el día a día.

Mexicali vive un escenario donde la violencia no solo persiste, sino que se normaliza, y mientras los grupos criminales avanzan con total impunidad, la autoridad municipal parece más interesada en negar la crisis que en reconocerla.