Mexicali.– El hallazgo del cuerpo calcinado de una mujer, ocurrido la tarde de este jueves en un camino de terracería de la colonia La Herradura, vuelve a encender las alertas sobre la violencia con la que se han cometido crímenes en esa zona norte del Valle de Mexicali.
El reporte fue recibido alrededor de las 11:58 horas a través de la línea de emergencias 911, donde se informó que detrás del centro de rehabilitación La Herradura, por la orilla del camino que conduce al panteón de la misma colonia, se apreciaba un cuerpo calcinado.

Al lugar acudieron agentes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal, la Fuerza Estatal de Seguridad Ciudadana y la Agencia Estatal de Investigación, quienes confirmaron la presencia del cadáver, aparentemente de una mujer, completamente calcinado, como si se hubiera utilizado algún tipo de combustible o material para acelerar la carbonización y desaparecer evidencias.
Durante el procesamiento de la escena también se localizó una osamenta, por lo que se espera la confirmación de peritos forenses para determinar si corresponde a otra víctima.

Hasta el momento, la identidad de la persona no ha sido establecida, y tampoco se reportan detenidos, la Fiscalía General del Estado mantiene las investigaciones abiertas para esclarecer las circunstancias y el posible móvil del crimen.
Este hecho no es aislado. De acuerdo con registros policiales, en lo que va de 2025 se han reportado al menos otros dos homicidios en la zona de La Herradura bajo condiciones similares, cuerpos completamente calcinados, abandonados en caminos de terracería y sin testigos.

El primer caso se registró el pasado mes de Abril con la localización del cadáver encobijado de un hombre que habría sido arrastrado hacia el límite norte del panteón La Herradura; un mes después, en Mayo, a pocos kilómetros de distancia fue localizado otro cuerpo calcinado, con los hallazgos de este día se vislumbra un patrón en el área geográfica.
El área permanece poco vigilada y con acceso limitado durante la noche, lo que la convierte en un punto recurrente para el abandono de víctimas, volviéndose un punto de interés en materia de seguridad.


