Tres pescadores cumplen 5 días desaparecidos en el Alto Golfo; familias denuncian búsqueda limitada y exigen apoyo total de autoridades

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San Felipe.– La incertidumbre crece entre las familias de tres pescadores desaparecidos desde el sábado 15 de noviembre, luego de que salieran únicamente a “calar” una lancha recién reparada en la zona de El Huerfanito, hasta este miércoles, suman cinco días a la deriva en mar abierto, sin equipo, sin víveres y con la expectativa de que las corrientes los hayan arrastrado hacia costas de Sonora o incluso hacia Bahía de Los Ángeles.

Los desaparecidos fueron identificados como Carlos Infante Salazar, Ponciano Leyva Mendívil y Manuel Gómez, conocido como El Tío. De acuerdo con un familiar entrevistado, la emergencia se reportó el mismo sábado a las 3 de la tarde, pero la familia recibió la notificación hasta un día después.

Los allegados aseguran que las únicas imágenes disponibles —donde una aeronave detecta la lancha a la deriva— no fueron entregadas por la Secretaría de Marina ni por la Base Naval, sino filtradas por pescadores que participan voluntariamente en la búsqueda.

“En una lancha chiquita, la iban a calar nada más en la orilla, aquí en el huerfanito, y al parecer, como estaban calándola, porque le habían recién reparado motor o transmisión, pues creemos que fue un desperfecto de motor o transmisión, o se quedaron sin combustible, porque nada más llevaban 20 litros”, relata uno de los familiares.

La situación se complica por las corrientes fuertes de la temporada, que podrían haber desplazado la embarcación hacia Puerto Peñasco, Bahía de Quino, Guaymas o incluso Loreto. Pese a ello, relatan que las autoridades en San Felipe dieron por concluida su parte de la búsqueda, dejando el operativo en manos de Puerto Peñasco.

Ante la lentitud oficial, las familias se han organizado por su cuenta, contactaron a pescadores de la región, entre ellos conocidos de Leyva Mendívil quien fue capitán pesquero, y realizaron una colecta para costear gasolina y permitir que más embarcaciones salgan al rastreo.

“La Capitanía sólo nos dice que esperemos, pero en el mar el tiempo es oro. No están preparados para sobrevivir tantos días ahí”, lamenta la familia, que pide la misma intensidad de búsqueda aplicada recientemente en el caso de un turista estadounidense extraviado.

Mientras el operativo se desplaza hacia el lado sonorense del Golfo, las familias ruegan por un hallazgo con vida y por un esfuerzo institucional que, consideran, aún no llega.