Mexicali.- El caso del fallecimiento de Vanesa, ocurrido en mayo tras una cesárea en la clínica privada Quiroz, tomó un giro inesperado luego de que un especialista forense contratado por su familia detectara posibles irregularidades en el útero registrado por el Servicio Médico Forense (SEMEFO) como perteneciente a la paciente.
De acuerdo con la familia, el perito Horacio Cervantes analizó el órgano entregado y concluyó que no presenta el corte característico de una cesárea, además de mostrar incisiones adicionales que —aseguran— no coinciden con ningún procedimiento realizado a Vanesa.

Estas inconsistencias han llevado a la familia a sospechar que el órgano podría no corresponder a la joven madre.
“Lo que el médico interpreta es que el útero no tiene el corte de la cesárea, y presenta cortes extras que nunca se le realizaron a Vanesa. Hasta el momento ninguna autoridad se ha acercado conmigo”, declaró su esposo, Yahir.

A pesar de la existencia de una carpeta de investigación abierta en la Fiscalía General del Estado de Baja California y un expediente ante la Comisión de Conciliación y Arbitraje Médico en Mexicali, la familia afirma que ningún presunto responsable ha sido citado a declarar, ni se tiene fecha para audiencia inicial.

“Siento que es como una burla. Si esto le hubiera pasado a algún familiar de los funcionarios, ya habría responsables en la cárcel”, expresó Yahir.
La familia insiste en que seguirá buscando claridad sobre los hechos y justicia para Vanesa.


