Mexicali.– La persecución concluyó con un resultado inquietante, un presunto generador de violencia, armado y señalado por sus vínculos criminales, logró escapar corriendo, pese a que era seguido por elementos de la Fuerza Estatal a bordo de patrullas, el operativo dejó aseguramientos relevantes, pero ningún detenido, una combinación que vuelve a exhibir las grietas entre la reacción policial y la eficacia en campo de la misma Secretaría de Seguridad
Los hechos ocurrieron alrededor de las 15:23 horas, cuando agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Baja California detectaron una camioneta Toyota Tacoma modelo 2024, color verde, circulando a exceso de velocidad sobre la calle Cataratas del Niágara, en la colonia Conjunto Urbano Esperanza.

Al marcarle el alto, el conductor aceleró y emprendió la huida, recorriendo varios tramos urbanos, incluso en sentido contrario sobre la calzada Héctor Terán Terán, poniendo en riesgo a automovilistas y peatones.
La persecución terminó tras un choque con una grúa en el cruce del bulevar Anáhuac, aun así, el conductor avanzó cerca de 100 metros más, descendió del vehículo y escapó a pie, perdiéndose frente a la mirada de los agentes a bordo de las unidades patrullas, el individuo logró perderse sin que se concretara su detención.

En el interior de la camioneta, los agentes localizaron un arma de fuego abastecida, tres cargadores y 16 cartuchos de uso exclusivo del Ejército, además de documentación que lo vincula con una persona presuntamente relacionada con un grupo generador de violencia en la entidad. Todo fue asegurado y puesto a disposición de la Fiscalía General de la República (FGR).
El episodio deja un escenario difícil de explicar; considerado al involucrado como de alta peligrosidad que logró huir “apenas corriendo”, mientras policías con patrullas y mayor capacidad operativa no consiguieron cerrarle el paso.


