Mexicali.- En el interior de una reserva natural, la localización de una nueva fosa clandestina volvió a encender las alertas entre autoridades y colectivos de búsqueda, se trata del quinto hallazgo en este mismo polígono, una zona que ha sido intervenida de manera reiterada ante la constante aparición de restos humanos enterrados de forma clandestina.

Alfredo Hernández, integrante de la coordinación de la Unidad de Búsqueda de la División de Zona Pública Municipal, explicó que las fosas localizadas previamente ya evidenciaban un patrón, las dos primeras contenían dos cuerpos cada una; la tercera, cinco; y en una más se recuperó un solo cuerpo.

En el hallazgo más reciente, los trabajos periciales continúan, por lo que aún no se ha determinado cuántos restos podrían encontrarse.
La localización fue resultado de un rastreo coordinado entre autoridades de los tres órdenes de gobierno, binomios K9 marcaron de forma reiterada un punto específico; posteriormente, un sobrevuelo con dron permitió identificar una remoción de tierra en forma circular, visible desde cierta altura.

Con el perímetro asegurado, se inició la excavación apoyada por detectores de metales, localizándose joyería y otros indicios relacionados con el sitio, el cual quedó bajo resguardo pericial.
En las labores participaron colectivos como Armadillos Mexicali, Unidos por los Desaparecidos y Madres Unidas y Fuertes, Irma Leyva, integrante de este último colectivo, advirtió que el hallazgo no es un hecho aislado.

Recordó que en zonas cercanas, como el área del Miguel Alemán, ya se habían localizado numerosos cuerpos, e incluso, esa área ya había sido revisada años atrás sin encontrar indicios de fosas, pero ahora se descubrieron nuevas inhumaciones.
“Hoy volvemos a lo mismo, hay fosas tras fosas tras fosas”, afirmó, subrayando que muchos de los restos localizados no corresponden a una data antigua. “Son cuerpos recientes. Eso quiere decir que las desapariciones siguen”.

Leyva cuestionó la actuación institucional frente a la crisis de desapariciones y señaló prácticas que, a su juicio, revictimizan a las familias, relató casos recientes en los que familiares recibieron respuestas negativas para la toma de muestras genéticas, bajo el argumento de que sólo se realizarían cuando se encontrara un cuerpo en descomposición.

“Eso no es justo”, expresó, al tiempo que insistió en que la carga principal de la búsqueda sigue recayendo en las víctimas y sus colectivos.
Mientras los peritajes avanzan y el número de restos permanece sin confirmarse, el polígono vuelve a sumar un nuevo punto de excavación, que en total, en los últimos años, los cadáveres ya suben a más de 30 cuerpos.


