Mexicali.- No eran historias archivadas ni expedientes congelados en el tiempo, los cuerpos encontrados en las narcofosas de la colonia Miguel Alemán corresponden, en buena medida, a víctimas recientes de la violencia en el Valle de Mexicali; la confirmación de nuevas identidades refuerza una conclusión inquietante, la zona de restauración de ProNatura fue utilizado de forma activa como “narco cementerio” hasta finales de 2025.

Entre las más recientes identificaciones se encuentran Roberto Ortiz Barrón, de 31 años, desaparecido el 30 de noviembre en el Ejido Hermosillo, y Raúl Alonso Bejar Farías, de 29, visto por última vez el 25 de septiembre en el Ejido Tabasco, ambos fueron reportados como no localizados el año pasado.

Meses después, sus nombres aparecen ahora vinculados a uno de los hallazgos más graves registrados en la región, donde aún faltarían más de 20 puntos de interés en materia de búsqueda en campo de personas desaparecidas.
Las pruebas genéticas permitieron confirmar sus identidades como parte de las nueve víctimas que han sido plenamente identificadas y ocho ya fueron entregadas a sus familias para su sepultura, las cifras, más allá de lo estadístico, revelan un patrón, hombres jóvenes y adultos desaparecidos en el transcurso del último año, muchos de ellos originarios del propio Valle.

Semanas atrás también fueron identificados los hermanos Claudio Francisco González Levario y José Guadalupe Levario Esquivel, privados de la libertad el 19 de noviembre de 2025 en distintos puntos del Valle de Mexicali, su localización en las mismas narcofosas marcó un punto de quiebre en la investigación, pues confirmó que las desapariciones ocurridas a finales del año pasado no eran casos aislados, sino parte de una dinámica criminal sostenida.

Desde el 8 de enero y hasta el 11 de febrero de 2026 se han intervenido 16 fosas clandestinas y documentado 33 hallazgos en el predio de reforestación, en la mayoría de los puntos se localizaron restos calcinados y mutilados; en otros, cuerpos no carbonizados, algunos con impactos de arma de fuego.
La diversidad en los métodos de inhumación sugiere distintas temporalidades, pero la coincidencia genética con reportes recientes confirma que la operación delictiva se mantuvo activa hasta hace pocos meses.

La propia fiscal general, María Elena Andrade, aunque dijo que existían cadáveres con data del 2022 o 2023, reconoció que la evidencia apunta a hechos violentos recientes, lo que refuerza la hipótesis de que el sitio funcionó como punto sistemático de desaparición, ejecución e inhumación clandestina durante el último año.
Además, las investigaciones permanecen abiertas, con líneas que incluyen la posible participación de grupos criminales de alto impacto y la revisión de carpetas relacionadas con desapariciones en la región.

Mientras los trabajos continúan y perros K9 han marcado más puntos de interés en el área, cada identificación aporta certeza a una familia y, al mismo tiempo, amplía la dimensión del caso, lo descubierto en Miguel Alemán no pertenece a un pasado lejano pues es el reflejo inmediato de una violencia reciente cuya magnitud aún está en proceso de revelarse.


