Mexicali.— Con 19 votos a favor y seis en contra, el Congreso del Estado aprobó el Dictamen 127 que autoriza al Poder Ejecutivo a contratar deuda pública para inversión productiva, destinada principalmente a la construcción de la Desaladora de Rosarito, proyecto estratégico para garantizar el abasto de agua en la zona costa.
La votación dividió posiciones, legisladores Echeverría, Corral, Gaona, Gilvaja, Daylín y Valle votaron en contra. No hubo abstenciones.
Uno de los puntos centrales fue la reserva presentada por el diputado Juan Manuel Molina al artículo quinto, en la que se estableció explícitamente que el servicio de la deuda no tendrá impacto en las tarifas de las Comisiones Estatales de Servicios Públicos de Tijuana y Ensenada.
El financiamiento, según lo aprobado, se cubrirá con un porcentaje de los ingresos presentes y futuros del Estado derivados del Impuesto Sobre Remuneraciones al Trabajo Personal, mecanismo que, afirmaron legisladores de Morena, evita afectar la economía familiar.
El decreto autoriza a la Secretaría de Hacienda a contratar uno o varios créditos con instituciones financieras del sistema mexicano, bajo las mejores condiciones de mercado. El plazo máximo será de hasta 30 años, con posibilidad de un periodo de gracia de hasta 36 meses. Los contratos deberán formalizarse en 2026 o 2027.
Adicionalmente, se aprobó que la Secretaría de Hacienda rinda informes semestrales al Congreso sobre la aplicación de los recursos. Las comisiones de Fiscalización del Gasto Público y de Hacienda y Presupuesto darán seguimiento hasta que las obligaciones queden totalmente liquidadas.

