San Felipe. — En una corporación joven, donde la municipalización aún escribe sus primeras páginas, este día quedó registrado en la historia que el agente Daniel Benítez del Ángel se convirtió en el primer policía municipal jubilado desde que San Felipe adquirió autonomía como municipio.
Cuarenta años de servicio ininterrumpido no son una cifra menor, pues en tiempos donde la permanencia suele ser breve y las condiciones del servicio policial exigen resistencia física y emocional, Benítez del Ángel cerró un ciclo que inició cuando el puerto aún dependía administrativamente de Mexicali y lo concluye en un municipio con identidad propia.

El acto protocolario reunió a autoridades civiles y mandos policiales, estuvieron presentes el alcalde José Luis Dagnino López, así como el Cuadro de Mando de la Policía Municipal, también acudió el presidente de Fraternidad Policiaca, Luis Antonio Navarrete Castillo, acompañado de la mesa directiva, en un gesto que subrayó la dimensión gremial del momento.
No se trató únicamente de un retiro administrativo, la ceremonia tuvo un peso simbólico ya que es el primer agente que alcanza la jubilación bajo el nuevo esquema municipal, un antecedente que abre ruta para quienes hoy portan el uniforme en la corporación sanfelipense.

Además de su labor operativa, Daniel Benítez del Ángel ha fungido como Delegado de Fraternidad Policiaca en San Felipe, representación que lo colocó como enlace entre los elementos y la organización gremial; una doble responsabilidad que, según se destacó en el evento, ejerció con disciplina y profesionalismo.
En el discurso institucional predominó el reconocimiento a la lealtad y a la constancia.m, cuatro décadas patrullando calles, atendiendo reportes y enfrentando escenarios cambiantes dejan huella, no solo en quien porta la placa, sino en la memoria colectiva de una comunidad.

La jubilación, más que un punto final, marca el inicio de otra etapa. Para la corporación, significa consolidar procesos; para el agente, abrir un tiempo distinto, lejos de la frecuencia policial y los patrullajes.
San Felipe, que aún construye su historia como municipio independiente, suma así un capítulo que combina transición institucional y reconocimiento al servicio público, con un aplauso sostenido y un uniforme que se cuelga por última vez.

