Mexicali.- El aseguramiento de más de 300 armas en lo que va del año ha encendido alertas entre las corporaciones de seguridad en Baja California, donde el flujo constante de armamento ilegal se perfila como una de las principales preocupaciones, pese a la disminución en algunos indicadores delictivos, informó el secretario de Seguridad, Laureano Carrillo.
De acuerdo con el funcionario, entre el arsenal decomisado se encuentran armas de alto poder como fusiles calibre .50, rifles tipo Barrett, lanzacohetes y granadas, lo que evidencia no solo la disponibilidad, sino la sofisticación del armamento en manos del crimen organizado. “El tráfico de armas es un tema que debemos atender de manera coordinada”, advirtió.

Este panorama contrasta con los avances reportados en otros rubros de seguridad, donde, según Carrillo, varios delitos presentan una tendencia a la baja, sin embargo, la persistencia en el aseguramiento de armas de grueso calibre sugiere que la capacidad operativa de los grupos criminales se mantiene.
En paralelo, el secretario informó que durante la actual administración estatal se han localizado nueve laboratorios clandestinos, la mayoría destinados a la producción de metanfetamina, estos han sido detectados principalmente en zonas rurales y localizados en su mayoría por fuerzas federales como la Guardia Nacional y el Ejército.

Carrillo explicó que algunos de estos laboratorios eran improvisados, mientras que otros contaban con estructuras más complejas, lo que refleja distintos niveles de operación dentro de las redes delictivas.

