Mexicali.— De sobrevivir a un accidente en las vías del Metro de la Ciudad de México a convertirse en el primer perro de apoyo educativo del país, la historia de Elmar parece improbable, pero hoy es una realidad que transforma aulas en la Universidad Xochicalco de Mexicali, asistido por su dueña y docente, Priscila Martinez, quien es la primera mexicana especialista en atención asistida por perros por el método Pellitero.
En 2019, cuando aún vivía en las calles de la capital del país, Elmar cayó a las vías del metro y fue rescatado por el Centro de Transferencia Canina, las secuelas fueron permanentes pues perdió la cola, parte de una pata y un dedo, fue en el programa dedicado a rescatar a los perros que se caen a las vías, donde inició una segunda oportunidad.

“Elmar es un perrito que antes era vagabundo, cayó a las vías del metro, lo encontraron a él en septiembre de 2019, tengo entendido. Y perdió su cola, ya que las líneas del metro son líneas que tienen electricidad. Perdió su cola, perdió un dedito y medio cojinete de una de sus patas traseras”; recordó la docente Priscila.
Dos años después, en 2021, llegó a Mexicali para integrarse al proyecto educativo de la docente Priscila Martínez, especialista en intervención asistida por perros y pionera en América Latina del Método Pellitero, desarrollado por Juan Luis Pellitero Gómez en España

“El señor Pellitero me abre las puertas, me da la oportunidad, me comienza a pasar por algunos filtros de confidencialidad, los pasamos y me dan la bienvenida para poder comenzar a formarme como parte del método Pellitero siendo la primer mexicana, soy la pionera en todo el país en toda América Latina y Elmar hasta el momento es el único perro de apoyo educativo en todo el país” explicó.
Con tres certificaciones internacionales que avalan su temperamento estable, sociable y seguro, Elmar se convirtió en el único can en México con funciones dentro de un entorno educativo formal; en un contexto donde la educación enfrenta nuevos retos, especialmente con estudiantes neurodivergentes, su presencia ha demostrado efectos tangibles. Alumnos reportan menor ansiedad, mayor disposición al aprendizaje y un ambiente más positivo en el aula.

Lo que comenzó como una intervención enfocada en niños, hoy alcanza a jóvenes de preparatoria, aunque podría pensarse que la edad marca distancia, ocurre lo contrario, estudiantes de entre 15 y 18 años reaccionan con entusiasmo, generando vínculos afectivos que impactan su proceso educativo.
“Comienzan los alumnos a tener estas experiencias vivenciales únicas y especiales en donde el propósito principal es que Elmar nos ayude a bajar niveles de ansiedad, niveles de estrés y provoque ese cambio favorable durante los procesos de enseñanza y aprendizaje y en aquellos casos con alumnos neurodivergentes que necesitan un apoyo un poquito más personalizado también”, compartió.

La maestra Priscila en el año 2016 tuvo la oportunidad de contactarse un Juan Luis Pellitero Gomez, en España, quien creó el Método Pellitero, el hombre le abrió las puertas y la oportunidad de formar parte del mismo después de pasar algunos filtros de confidencialidad, convirtiéndose en la pionera de toda America Latina.
Priscila y Elmar, Elmar representan juntos una alternativa dentro de las estrategias educativas actuales, donde el bienestar emocional comienza a ocupar un lugar relevante en el aula, una tendencia en crecimiento que busca fortalecer el aprendizaje desde distintos enfoques, incorporando herramientas que favorezcan la atención, la convivencia y el desarrollo integral de los estudiantes.

