Mexicali.- La decisión del Gobierno de Mexicali de implementar cierres viales en el primer cuadro de la ciudad, particularmente en el bulevar Adolfo López Mateos y la calle José María Morelos, ha detonado una reacción creciente entre comerciantes que acusan afectaciones económicas, falta de consulta y una ejecución deficiente de la medida.
De acuerdo con testimonios recabados en la zona, los cierres aplicados viernes por la noche y durante todo el fin de semana, coinciden con los días de mayor flujo comercial, comerciantes estiman que al menos 50 negocios resultan afectados de forma directa y hasta 300 de manera indirecta, considerando el efecto en vialidades alternas.

“Regularmente entra por acá, por este lado y si encierran ahí en la zona de la México ya lo viene, se va para otra parte”, señaló Gaspar Rivera, comerciante del primer cuadro de la ciudad.
El cierre de arterias como Reforma, Obregón o Altamirano ha generado embotellamientos que desplazan el tráfico hacia calles más estrechas, incrementando riesgos viales, a la par, cuestionan el argumento de seguridad peatonal pues aseguran que no se han implementado medidas visibles como presencia de tránsito, señalización adecuada o infraestructura de control vehicular.

Uno de los señalamientos más reiterados apunta a la falta de diálogo, los comerciantes afirman que se enteraron de los cierres a través de medios de comunicación, sin aviso previo ni consulta. “Fue una decisión unilateral”, coinciden.
Este lunes por la tarde tuvieron una reunión con representantes del área de Relaciones Publicas del Gobierno de Mexicali, pero aseguran que no hubo propuestas concretas por parte de la autoridad, más allá de señalar que el tema sería revisado.

El sector médico y el turismo de salud, clave en la zona, también reporta cancelaciones, particularmente de pacientes que cruzan desde Estados Unidos, adultos mayores, añaden, enfrentan dificultades adicionales para acceder a consultorios debido a la falta de accesibilidad vehicular.
“las personas de la tercera edad cuando les cierran las calles tienen que acceder pues por medio de silla de ruedas, por medio de andaderas, todo eso se les dificulta y nos han estado cancelando citas con los clientes, algunos otros doctores también nos han comentado que cancelan citas porque no pueden llegar, vienen desde la línea, pueden tomar un taxi y llegar directamente al consultorio pero les cierran, entonces pues no es viable para ellos y se están yendo a otro lado” explicó Mario Zavala, comerciante del sector.

A ello se suma otro factor, la reducción de estacionamientos, dspacios previamente disponibles han sido restringidos, lo que agrava la falta de acceso y en un entorno donde la movilidad ya es limitada, el cierre simultáneo de calles y cajones de estacionamiento genera un efecto acumulativo.
No obstante, no todos los testimonios son completamente adversos, algunos comerciantes reconocen ajustes recientes, como retrasar el horario de cierre, lo que ha mitigado parcialmente el impacto. Sin embargo, coinciden en que el problema de fondo persiste, la ausencia de planeación integral.

“Cada quien tiene sus problemáticas claro que nosotros quisiéramos que estar como antes pero desgraciadamente lo que sí no se me hace gusto la verdad es que por el monumento nos estén afectando que fuera algo más de otro tipo pues que pero realmente el monumento si a esas vamos entonces lo que vamos a cuestionar, es que el lugar en donde está no es el adecuado”, explicó en conocido Doctor Jesús Granados.
Las propuestas desde el sector son concretas, implementar uso de semáforos inteligentes, presencia activa de agentes de tránsito, reductores de velocidad o cierres parciales en horarios de menor actividad, incluso, plantean rediseñar la circulación para mantener flujo sin comprometer la seguridad.
Por ahora, los comerciantes buscan un acercamiento directo con la alcaldesa Norma Bustamante, la expectativa es simple, aunque no menor, ser escuchados antes de que una política pensada para ordenar el espacio termine, paradójicamente, vaciándolo.

