Hombres armados levantan a Juan Antonio Peña al llegar a su casa; fallas institucionales obliga a familia a buscar sola

Por:

Mexicali.- “Es mi sangre, yo lo quiero”; la desaparición de Juan Antonio Peña, de 47 años, no solo evidencia la angustia de una familia, sino también las fisuras de un sistema que avanza con lentitud frente a casos urgentes de desaparición forzada.

El hombre fue visto por última vez el 13 de marzo de 2026, en su domicilio ubicado en la avenida Laguna de Chapala, en la zona urbana del ejido Xochimilco, en Mexicali, de acuerdo con el testimonio de su hermana, fue interceptado al llegar a su casa.

“mi hermano iba llegando al domicilio cuando se baja de su carro y todavía no cierra las puertas, cuando se para un carro café Camry, con armas, bajaron dos hombres con armas y se lo llevaron, ya desde ese día no he sabido nada de él, he estado echando vueltas a la fiscalía y no tengo nada, nada”; explicó.

A más de un mes, la incertidumbre persiste pues la familia denuncia que no existen avances concretos en la investigación, tampoco se han realizado diligencias clave, “ni siquiera han hecho nada de localizar su celular”.

La hermana también cuestiona que la autoridad, los agentes investigadores asignados a su caso, le indicaron que investigara por su cuenta.

“Mandan a mí que yo vaya a investigar y que yo les lleve lo que haya investigado, cuando es muy peligroso para mí, porque si ya levantaron a mi hermano y me ven que ando pregunta y pregunta aquí, no tengo ni protección, es muy peligroso para mí… y aún así ando pegando la pesquisa”, agregó.

El pasado viernes, familiares, acompañados por la Célula de Búsqueda e Investigación en Desaparecidos A.C., realizaron una jornada de búsqueda en vida en las inmediaciones de Lago Chapala y Montes de León, cerca del Bordo Tulichek.

Durante la jornada, se solicitó apoyo de seguridad a autoridades, reflejando el riesgo que enfrentan quienes buscan, “estoy desesperada y quiero que me ayuden a buscar a mi hermano ya pasa del mes y no tengo ningún dato de él, ninguna razón ni nada, absolutamente estoy como al principio”.

Juan Antonio Peña mide 1.70 metros, es de tez morena clara, complexión regular y tiene una cicatriz quirúrgica en gran parte del abdomen, la Fiscalía mantiene activa la pesquisa, pero para la familia, el tiempo corre sin respuestas.