Mexicali.- La brutal muerte de “Joni”, una perrita de cuatro años apuñalada presuntamente por un vecino Jesús Alberto “N” en el fraccionamiento Hacienda de Castilla, desató una ola de indignación en Mexicali y llevó a decenas de ciudadanos, rescatistas así como activistas a tomar la calle donde ocurrieron los hechos para exigir justicia y el castigo ejemplar del responsable.

La manifestación pacífica se realizó frente al domicilio de Jesús “N”, de 54 años, señalado por la Fiscalía General del Estado como presunto agresor y actualmente prófugo, con presencia pacífica y muestras de solidaridad, colectivos animalistas denunciaron que Joni fue asesinada tras un acto de violencia desmedida, presuntamente porque derribó un bote de basura.

Isabel Rubio, presidenta de la asociación Refugio Peluditos Félix, expresó que la comunidad protectora de animales está cansada de enfrentar de manera constante casos de crueldad extrema sin respuestas contundentes.

“Es un acto tan cruel y cada vez va escalando más y más. También hace unos días se presentó un caso de un gatito en Tijuana, el cual también estuvieron torturando y lo asesinaron. Entonces nada más es para exigir justicia, hacernos presentes, que no solamente somos nosotros, hay muchísimas personas que también ya están cansadas del tema del maltrato animal”, puntualizó

Rubio también hizo un llamado urgente a la Fiscalía para fortalecer el área especializada en maltrato animal, señalando que actualmente los recursos humanos son insuficientes para atender la creciente cantidad de denuncias.
Durante la protesta, vecinos y manifestantes criticaron además la falta de intervención inmediata por parte de elementos policiacos, señalando que este tipo de omisiones facilita que agresores escapen antes de enfrentar consecuencias legales.

La propietaria de Joni explicó que la salida de su mascota ocurrió por un descuido y aseguró que la perrita nunca había mostrado conductas agresivas ni existían conflictos previos con el presunto atacante.
“No habíamos tenido problemas, pero lo que yo digo, si la perrita le tiraba la basura, por qué no vino y me dijo, ¿sabes qué? La perrita me está tirando la basura, a ver qué hace, pero nunca fue y me dijo nada”, lamentó.

Joni dejó huérfanos a ocho cachorros, quienes fueron rescatados por autoridades y organizaciones civiles, los pequeños fueron encontrados cubiertos de sangre, intentando alimentarse de su madre sin vida, una escena que profundizó aún más la conmoción social.
Actualmente, los cachorros permanecen bajo resguardo en un santuario y recibirán atención antes de ser enviados a hogares temporales; activistas advirtieron que, de no judicializarse el caso con rapidez, continuarán las movilizaciones e incluso podrían protestar frente a la Fiscalía estatal.
