Mexicali.- “Quiero luchar por los derechos de mi hijo, por vivir una vida libre de violencia donde como familia estemos a salvo”; el caso de Natividad Alfaro Villalba escaló nuevamente luego de que el Juzgado Sexto de lo Familiar otorgara la custodia provisional de su hijo menor a su expareja, el agente investigador Antonio “N”, actualmente vinculado a proceso por violencia familiar donde ella y su hijo, son víctimas.
La resolución, emitida por la jueza Nancy Ávila Ruiz, fue calificada por la madre como una decisión “devastadora” y contradictoria, al considerar que deja de lado los antecedentes de violencia, las medidas cautelares vigentes y las valoraciones psicológicas del menor.

Según explicó Natividad, la juez fundamentó la custodia provisional en dos hechos, que ella no acudió a sesiones sabatinas en CECOFAM debido a sus horarios laborales, situación que asegura acreditó con documentos y cartas de trabajo, y un incidente ocurrido afuera de la escuela de su hijo, donde perdió la compostura tras una intervención policiaca derivada de una llamada al 911.
“Me están negando la custodia por esos motivos, mientras él está vinculado a proceso por violencia familiar y eso no lo toman en cuenta”, denunció.

El caso se remonta a septiembre de 2025, cuando Natividad denunció públicamente y ante la autoridad penal una serie de agresiones físicas, psicológicas y económicas presuntamente cometidas por el agente investigador, desde entonces, la víctima ha sostenido que su expareja ha utilizado su posición dentro de la corporación para ejercer presión institucional, promover denuncias paralelas y mantener control sobre ella y sus hijos.
En entrevistas previas, Natividad señaló que el imputado habría incumplido medidas cautelares, acercándose a testigos, a uno de sus hijos y realizando actos de presencia en lugares donde ella se encontraba; también denunció que, tras hacer público el caso, comenzaron procedimientos en juzgados familiares y requerimientos institucionales que considera parte de una estrategia de desgaste.

La madre recordó que el menor figura como víctima dentro del proceso penal, ya que presenció agresiones físicas y amenazas atribuidas al imputado, entre los hechos denunciados, Natividad sostiene que tuvo que huir con su hijo en brazos tras una agresión y que el agente llegó a intentar utilizar su arma de cargo mientras el menor estaba presente.
Además, afirmó que la juez familiar fue notificada desde diciembre por la autoridad penal sobre el proceso y las medidas cautelares contra Antonio “N”, luego de que, según su versión, el imputado omitiera informar que enfrentaba un proceso judicial por violencia familiar.

Natividad acusó posible influyentismo por parte del agente, quien permanece suspendido, pero aún adscrito a la Fiscalía General del Estado de Baja California, ante ello, informó que el equipo jurídico de CEJUM presentará una oposición formal a la resolución y que ella acudirá tanto a la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Baja California como al Tribunal de Disciplina Judicial para denunciar posibles conflictos de interés y violaciones a los derechos del menor.
“Quiero luchar por los derechos de mi hijo, por vivir una vida libre de violencia donde como familia estemos a salvo”, finalizó.
