Mexicali.- El asesinato del subcomandante José Ramón Barajas Félix fue un ataque dirigido contra el mando de la Policía Municipal, confirmó el director de la corporación, Luis Felipe Chan, mientras la alcaldesa Norma Bustamante aseguró que existen operativos y protocolos de seguridad para los agentes.
Barajas Félix, de 38 años, fue asesinado el 22 de septiembre de 2026 en el Ejido Oviedo Mota Reacomodo, el ataque generó un despliegue de corporaciones de seguridad que se prolongó hasta la madrugada, pero sin detenidos.

Chan explicó que, con base en los indicios encontrados en la escena y la información compartida en la Mesa de Seguridad, todo apunta a que los agresores iban directamente contra el subcomandante del Grupo de Reacción Inmediata.
El director de la Policía Municipal señaló que, hasta donde tenía conocimiento la corporación, Barajas no había manifestado haber recibido amenazas, tampoco tenían conocimiento de denuncias en su contra.

Destacó además que el agente tenía 15 años de servicio, desarrollados principalmente en el Valle de Mexicali, donde ocupó diferentes responsabilidades hasta integrarse al cuadro de mandos. Chan lo describió como un elemento de buen desempeño.
Sobre los responsables y el móvil, el director municipal indicó que no existe información para atribuir el ataque a un grupo criminal específico y que corresponde a la Fiscalía General del Estado determinar las líneas de investigación, incluida una posible relación con el trabajo operativo realizado por Barajas y su grupo.

Por su parte, la alcaldesa Norma Bustamante afirmó que el gobierno municipal cuenta con seguridad, operativos y protocolos para sus policías, aunque reconoció el riesgo inherente a la función policial, “El trabajo de policía es un trabajo de enorme riesgo”, expresó.
Bustamante informó además que, tras la Mesa de Seguridad, recibió información sobre avances en la investigación, aunque precisó que los detalles permanecen bajo reserva para proteger las diligencias y permitir la identificación de los responsables.

El homicidio ocurre poco más de un año después del asesinato del también subcomandante Roberto Méndez, ocurrido el 14 de julio de 2025. Son casos independientes y no existe evidencia pública que los vincule, aunque ambos representan ataques mortales contra mandos de la Policía Municipal de Mexicali.
