Mexicali.- El escenario era internacional, exigente y competitivo; casi medio centenar de binomios K9 de distintas corporaciones de Estados Unidos, Sheriff, fuerzas estatales e incluso unidades militares, se reunieron para medir habilidades, disciplina y trabajo en equipo, entre ellos, un agente mexicano y su compañero de canino “Fritz” demostraron que la conexión y la constancia pueden abrirse paso en cualquier terreno.
Francisco Rivera Cárdenas, subjefe del Departamento de Operaciones Caninas, participó junto a “Fritz”, un pastor belga malinois de ocho años especializado como perro patrulla; no era su primera competencia, pero sí la que consolidó años de esfuerzo silencioso, obtuvieron el quinto lugar en la categoría de agilidad.

“Fritz tiene aproximadamente unos 5 años y medio, 5 años en México, pero conmigo desde que yo entré, yo tengo 4 años, esos 4 años tiene conmigo Frix, antes no tenía manejador aquí en México, yo soy el primer manejador que tiene Frix en México, él ya viene entrenado de Estados Unidos y viene creo que de otra parte de Europa”, compartió.
El resultado adquiere mayor mérito si se considera que Fritz compitió frente a ejemplares más jóvenes. Sin embargo, la experiencia acumulada durante cuatro años de trabajo conjunto marcó la diferencia.

Rivera ha sido su único manejador en México; desde que ingresó a la corporación fue asignado al área canina y comenzó a formar equipo con el elemento, previamente entrenado en el extranjero.
“Así es la experiencia, ver cómo trabajan otras corporaciones de Estados Unidos, tanto Sheriff, también Army, en general cualquier corporación participa y pues tú ves todos esos perros como las habilidades que tienen, a lo mejor tú ya ves estas habilidades me faltan, pues tú ya las entrenan o me gusta esto que hacen ellos, tú lo replicas, entonces pues todo suma”, precisó.

Fritz no es únicamente un perro de competencia, en campo, detecta narcóticos, realiza búsquedas en áreas abiertas y cerradas, ejecuta funciones de guardia y protección y ha participado en intervenciones de alto riesgo. En enero pasado, colaboró en la detención de un sujeto armado que mantenía como rehén a su madre, acción en la que su intervención permitió evitar mayores consecuencias.
Pero detrás de cada operativo existe una rutina de entrenamiento constante que van desde capacitaciones, prácticas mensuales y competencias que mantienen actualizado al binomio. Para Rivera, el verdadero aprendizaje no está solo en el podio, sino en observar cómo trabajan otras corporaciones, identificar fortalezas y regresar a casa con nuevas herramientas.

El vínculo entre manejador y can es el corazón de este desempeño, conocer el temperamento, el estado físico y la reacción del perro en momentos críticos resulta fundamental para actuar con precisión.
Esa conexión se fortalece también fuera del uniforme, pues Fritz convive con la familia del agente, donde muestra un carácter sociable y noble, muy distinto a la firmeza que proyecta en servicio.
“Aparenta ser un perro muy malo pero en realidad pues es todo lo contrario, él nada más es cuando es su trabajo, es su trabajo y cuando está en casa pues es totalmente diferente, él entiende como esa pauta de ya estar en casa y ya estar trabajando”, explicó.

Más que un premio, el quinto lugar representa la confirmación de que el trabajo disciplinado rinde frutos, es la prueba de que la confianza mutua, el entrenamiento constante y la pasión por la labor pueden trascender fronteras. En cada competencia y en cada operativo, el binomio reafirma que el verdadero logro no es solo competir, sino regresar mejor preparados para servir.

