Mexicali.- Una mujer denunció públicamente el acoso e intimidación que asegura vivir desde octubre de 2025, luego de que un hombre presuntamente la vigila, se estaciona frente a su domicilio y se exhibe desnudo mientras realiza actos lascivos a las afueras de su vivienda.
De manera anónima, la ciudadana relató que el sujeto pasa en su vehículo a muy baja velocidad entre las 6:00 y 6:15 de la mañana, horario en el que ella suele encontrarse en el patio de su casa, para después estacionarse en la misma cuadra y descender sin ropa.

Según su testimonio, el individuo aprovecha ese momento para realizarse tocamientos frente a su domicilio con la aparente intención de que ella lo vea.
La denunciante aseguró que el hombre conoce perfectamente sus rutinas y tiene identificados sus horarios de salida, por lo que teme que el acoso haya escalado a un patrón de vigilancia.
“Él sabe a qué hora salgo, cuando salgo de mi casa me sigue, pero no le tengo miedo”, expresó.
La mujer indicó que ya presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado, además de haber entregado múltiples evidencias sobre los hechos; sin embargo, afirmó que las autoridades le han solicitado testigos para poder avanzar en la investigación.

Ante la falta de respuesta, relató que en una ocasión decidió, junto con su esposo, seguir y confrontar al sujeto, pero este logró darse a la fuga.
Durante esa persecución, dijo haber solicitado ayuda al 911, aunque denunció que la llamada no derivó en atención efectiva.
“Necesitan que esté muerta para que me hagan caso. Ya hice todo lo que tengo que hacer y ni así”, reclamó.
La afectada también cuestionó la efectividad de las supuestas medidas de protección que, según le informaron las autoridades, le fueron otorgadas.

“Según las autoridades tengo medidas de protección, pero son una broma. Solo viene una patrulla, le toma fotos a mi casa y se va”, señaló.
La ciudadana decidió hacer público su caso al asegurar que ya logró identificar al presunto agresor y proporcionó esa información a las autoridades, sin que hasta el momento —afirma— exista una respuesta concreta o acciones contundentes para detenerlo.
El caso ha generado preocupación por la presunta omisión institucional y por el riesgo en el que podría encontrarse la víctima ante la reiteración de este comportamiento.

