Mexicali.- La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila Olmeda, descartó que la aprobación de 2 mil 960 millones de pesos por parte del Congreso del Estado represente un aumento a la deuda pública, al asegurar que el recurso será destinado a obras complementarias de la planta desaladora de Rosarito.
La mandataria estatal explicó que el proyecto, impulsado en coordinación con el Gobierno Federal, contempla una construcción de cuatro años y tiene como objetivo garantizar el suministro de agua potable por los próximos 30 años para la zona costa de Baja California.
Asimismo, aseguró que el financiamiento será subsidiado por el propio Estado, por lo que no impactará en la tarifa que pagan los ciudadanos.
“Con los gobiernos del PAN eran los ciudadanos quienes le pagaban a la iniciativa privada; ahora será con recursos públicos”, expresó.

