Descartan señalamientos contra ex comandante de Tránsito; cuestionan decisiones sin sustento de Leyzaola

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Mexicali. – Las acusaciones que en su momento lanzó el exdirector de Seguridad Pública Municipal, Julián Leyzaola Pérez, contra el comandante de Tránsito, Vicente Robles, han quedado sin sustento, así lo afirmó Antonio Navarrete, presidente de la Fraternidad Policiaca, quien calificó la destitución del mando como arbitraria y violatoria de derechos constitucionales.

De acuerdo con Navarrete, hasta la fecha no existe investigación formal ni elemento probatorio que incrimine a Robles en supuestos cobros indebidos por la asignación de patrullas o áreas de trabajo.

Incluso, mencionó que agentes que en un inicio habrían señalado al comandante desistieron de sus acusaciones ante la Sindicatura.

“El teniente coronel, a través del síndrome de la rumorología, dijo comentarios que terminaron deshonrando a una persona sin pruebas. Al final del día, Vicente Robles es un ciudadano como cualquiera de nosotros, y no se vale que con rumores se haya manchado su honra”, subrayó el dirigente gremial.

Navarrete aseguró que lo ocurrido constituye una clara violación a los artículos primero y 14 de la Constitución, al negarle a Robles su derecho al debido proceso y a la presunción de inocencia.

“Hasta el momento no hay ningún elemento constitutivo para haberlo destituido del cargo. Por eso exhortamos al síndico procurador a actuar con objetividad y no dejarse presionar”, puntualizó.

El presidente de la Fraternidad Policiaca recordó que decisiones similares, tomadas en administraciones pasadas sin el respaldo jurídico necesario, han tenido un alto costo para la ciudad.

Tan solo por despidos irregulares de policías, el Ayuntamiento de Mexicali ha sido condenado a pagar millones de pesos en indemnizaciones, derivado de fallas técnicas en la integración de los procedimientos.

Finalmente, Navarrete resaltó la trayectoria de Robles, con más de tres décadas de servicio, particularmente en la coordinación de operativos de seguridad durante eventos masivos, como torneos de béisbol, donde garantizó la integridad de miles de ciudadanos.

El caso Robles, dijo, es un recordatorio de que la disciplina no puede imponerse con rumores ni exabruptos, sino con estricto apego a derecho.