Mexicali.- La fiscal general de Baja California, María Elena Andrade, confirmó 9 víctimas identificadas cuyos cuerpos fueron descubiertos en la investigación de las narcofosas localizadas en la zona de reforestación de Pro Natura, en el poblado Miguel Alemán, un predio que, de acuerdo con la evidencia recabada, se mantuvo activo y con alta actividad criminal durante el último año.
Hasta nueve personas ya han sido plenamente identificadas mediante estudios científicos, en un caso que ha marcado a decenas de familias del Valle de Mexicali así como a colectivos de familiares de personas desaparecidas pues han documentos más de 30 hallazgos en la zona.

Durante una rueda de prensa, Andrade detalló que el trabajo forense permitió confirmar 19 cuerpos, entendidos como estructuras completas o parcialmente integradas a partir de diversos hallazgos.
De ese total, nueve perfiles genéticos ya coincidieron, todos ellos del sexo masculino, lo que permitió la identificación formal de las víctimas, por lo que ocho de ellas fueron entregadas a sus familiares para recibir sepultura, mientras que un cuerpo permanece bajo resguardo al no haber sido reclamado.

Subrayó que ningún familiar fue notificado por terceros y que la Fiscalía ha mantenido contacto directo y permanente con cada uno de ellos.
El caso cobró especial relevancia por la identificación de Claudio Francisco González Levario y José Guadalupe Levario Esquivel, hermanos privados de la libertad el 19 de noviembre de 2025 en hechos distintos ocurridos en el Valle de Mexicali.

Claudio Francisco, de 40 años, fue sacado por la fuerza de una barbería en el ejido Lázaro Cárdenas; ese mismo día, José Guadalupe, de 35, desapareció en el ejido Netzahualcóyotlz, durante semanas, su familia los buscó sin respuestas, hasta que las pesquisas emitidas en diciembre dieron paso, en enero, al hallazgo de las narcofosas.
La confirmación de que ambos se encontraban entre las víctimas cerró un periodo de incertidumbre, pero también evidenció que las desapariciones de finales de 2025 están directamente ligadas a la operación criminal del predio.

Andrade explicó que, a partir de los indicios, la mayoría de las víctimas fueron privadas de la libertad, asesinadas posteriormente y llevadas a ese sitio, aunque en algunos puntos se localizaron casquillos y huellas balísticas que sugieren ejecuciones en el lugar.
De las 15 fosas intervenidas, la mayoría contenía restos calcinados y mutilados; sin embargo, en al menos dos se localizaron cuerpos no carbonizados, lo que apunta a diferentes métodos y tiempos de inhumación.

Finalmente, Andrade reconoció que la evidencia confirma que la zona de Pro Natura siguió siendo utilizada por grupos criminales hasta meses recientes, lo que dimensiona la gravedad del caso; con apoyo de colectivos de búsqueda, instancias estatales y coordinación federal, la Fiscalía mantiene activos los trabajos, mientras perros K9 han marcado alrededor de 20 puntos positivos adicionales, lo que anticipa que el número de hallazgos podría aumentar.

