Mexicali.- “Por el desierto y bajo el sol, cumpliremos la misión”; en un ambiente cargado de símbolos nacionales y sentido de pertenencia, se llevó a cabo la Ceremonia Cívico-Militar de Entrega de Cartillas Liberadas de la Clase 2006 y Remisos en la explanada del 23/o. Regimiento de Caballería, ante la mirada orgullosa de más de 500 familiares, 360 jóvenes concluyeron una etapa que representa uno de los compromisos cívicos más antiguos y significativos del país.

El Coronel de Caballería del Estado Mayor Napoleón Jiménez Amezcua, comandante del 23/o. R.C. y del Centro de Adiestramiento, destacó que cumplir con el Servicio Militar no solo fortalece la disciplina, sino también la vocación de servicio hacia México.
“Es un gran logro, una gran satisfacción haber concluido con este servicio y sobre todo porque los hace ser más personas, ser más humanos y estamos siempre aquí a sus órdenes”, expresó, al reiterar que la institución se mantendrá cercana a los jóvenes incluso después de su liberación.

La ceremonia estuvo enmarcada por la solemnidad militar, desde la escolta, la Banda de Guerra del 38/o. Batallón de la Guardia Nacional y una sección de reconocimiento del 23/o. R.C. reforzaron el carácter patriótico del acto, recordando a los presentes que el servicio a la patria se construye desde la disciplina, la unidad y el respeto a los símbolos nacionales.
En representación de los conscriptos, uno de los jóvenes ofreció un mensaje breve pero contundente, agradeciendo la oportunidad de servir a México.

“Tengo la plena seguridad que como mexicanos y soldados que somos, estaremos al servicio de México, y actuaremos siempre como buenos ciudadanos, poniendo en alto los valores y virtudes que nos fueron inculcados”, afirmó, haciendo eco del sentimiento compartido entre sus compañeros.
La jornada concluyó dejando en los jóvenes la certeza de haber cumplido con un deber que trasciende documentos, pues se trata de un compromiso con la nación que los acompañará en cada paso de su futuro.


