Mexicali.- A pesar de que existe una vinculación a proceso por violencia familiar contra el agente investigador Antonio “N”, Natividad Alfaro enfrenta un escenario que califica como contradictorio, una resolución del Juzgado Sexto de lo Familiar la obliga a estar presente físicamente en las convivencias entre su hijo menor y el imputado.
En el proceso penal, al agente se le dictaron medidas cautelares que le prohíben acercarse a Natividad, a sus hijos y a testigos, así como acudir a su domicilio o frecuentar los lugares donde ella se encuentre, sin embargo, en la vía familiar se estableció un régimen de convivencia de aproximadamente cuatro días por semana, donde la madre debe estar presente al momento en que el padre recoge y entrega al menor, incluso en su domicilio.

“Ha acudido a donde están mis hijos… ha hecho muchas cosas que nos causan inseguridad y estrés. Yo estoy protegiendo a mi familia, no solo me protejo a mí”, expresó Natividad. “No puedo ponerlos en riesgo nada más porque una juez dicta que tengo que estar ahí”.
La víctima subraya que nunca ha negado la convivencia del menor con su padre, pero cuestiona que no se utilicen mecanismos supervisados o puntos neutrales como lo son los Centro de Convivencia Familiar Supervisada que eviten el contacto directo, además, asegura que el imputado ha incumplido las medidas cautelares, con acercamientos y contactos indirectos que ha documentado en video y reportado ante Fiscalía.

“¿Cómo le explico ahora a mis hijos que tiene que venir a nuestra casa? No es justo ni seguro. El delito es violencia familiar; el daño ha sido contra todos”, afirmó.
La próxima audiencia será este jueves. Natividad advierte que la resolución familiar la coloca en riesgo latente y solicita que su caso sea juzgado con perspectiva de género, para garantizarle el derecho a vivir una vida libre de violencia.

