Legisladores ignoran solicitud para adquirir dron forense que revolucionaría búsquedas de desaparecidos

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Mexicali.- La Célula de Búsqueda e Investigación en Desaparición Forzada de Mexicali enfrenta un desafío que, paradójicamente, no proviene del desierto ni de los riesgos propios del territorio, sino del silencio político; a casi diez días de solicitar apoyo a los 25 diputados locales para adquirir un dron forense, pieza clave del método de geo rastreo forense desarrollado por el propio colectivo, únicamente tres legisladores han respondido.

Dos confirmaron su intención de contribuir y uno más pidió información, los otros 22 permanecen sin emitir postura, ni a favor ni en contra, a pesar de que el artículo 8 constitucional obliga a las autoridades a responder formalmente toda petición ciudadana.

Ante esta omisión, el colectivo anticipa que, si no reciben respuesta en los 15 días que marca la ley, promoverán amparos para exigir contestación oficial, Gonzalo Moreno fundador de la célula, reconoció que no pueden obligarlos a donar, pero sí a cumplir con su deber institucional de responder.

La falta de apoyo legislativo contrasta con la urgencia del proyecto, el dron permitiría detectar restos humanos superficiales y posibles inhumaciones clandestinas en tiempo real mediante sensores térmicos e infrarrojos, georreferenciar hallazgos y reducir la presencia de familias en zonas de riesgo extremo.

“Mientras que está haciendo el vuelo calibrado con el modelo de georastreo forense puede identificar restos humanos a nivel superficial en tiempo real. Georreferenciarlos, darnos coordenada exacta de donde está y poder mover al equipo directamente a este punto, es decir, podemos escanear 5 o 10 hectáreas en cuestión de minutos y tener puntos exactos de donde puede haber un resto humano de manera superficial. A la vez podemos hacer escaneos profundos con los sensores que trae este equipo y podemos evaluar zonas y definir puntos exactos que cumplen con ciertas características del modelo para definir si hay la posibilidad de la existencia de una inhumación clandestina.”, explicó Gonzalo Moreno, miembro de la Célula.

Hasta el momento, la campaña ha reunido apenas 20 mil pesos, muy lejos de los más de 200 mil que cuesta el equipo. Sin apoyo del Congreso, el colectivo también ha solicitado aportaciones al Ejecutivo Estatal, al Ayuntamiento de Mexicali y a cámaras empresariales, de quienes esperan respuesta.

El proyecto tiene un origen profundamente humano, la desaparición de Kevin, caso que impulsó a su familia a diseñar herramientas científicas que el Estado no proporciona.

“esperamos pronto ser nosotros quien nos localicemos y poder dejar una herencia o una memoria a nombre de Kevin de que lo que pasó con él deje un legado para que eso se pueda ir minimizando, y sobre todo que las familias tengan que dejar de salir a campo, tengan que dejar de salir a caminar largas jornadas con una varilla en T por sitios peligrosos y en condiciones muy extremas sobre todo en Mexicali y Sonora”, señaló Moreno.

La innovación avanza, pero lo hace sola. Mientras universidades extranjeras muestran interés en el modelo, en Baja California sus propios representantes evaden incluso contestar, una ausencia que, para las familias, pesa más que cualquier desierto.