Norma Bustamante insiste en desconocer motivos del retiro de visa a esposo; “no soy una persona que vaya mucho a Estados Unidos”

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Mexicali.- La alcaldesa Norma Bustamante enfrentó después de cuatro días los cuestionamientos públicos de medios de comunicación tras confirmarse que a su esposo le fue retirada la visa estadounidense, un hecho que, lejos de ser aclarado, la edil mexicalense se limitó a exponer que no hay mayor explicación respecto a la visa de su pareja para que haya sido retirada por personal de aduanas estadounidense y que ella aún conserva su documento.

Bustamante aseguró que desconoce los motivos de la decisión de las autoridades migratorias y subrayó que su cónyuge es un ciudadano dedicado a actividades privadas, “un hombre honesto” sin vínculos con el servicio público.

Sin embargo, la alcaldesa optó por centrar su discurso en deslindar el incidente de su labor política, argumentando que la retención de la visa no mide su honorabilidad ni la de su administración, y especificó que podría intentar cruzar la garita internacional.

“Pudiera hacerlo, pero no sé realmente yo no soy una persona que vaya mucho a Estados Unidos y ahorita no tengo ninguna necesidad, pero además quiero agregar… El que le hayan quitado la visa a mi marido, o incluso, no es mi caso, pero aún así, eso no mide mi honorabilidad, mi honorabilidad la mide mis… y ahí le dejan una interrogación, años de vida que tengo, que son muchísimos”, puntualizó la edil.

En reiterado ocasiones se respondió no tener mayor información del retiro del visado a pesar de confirmar que este aún se encontraba vigente, sin embargo, la sociedad mexicalense exige explicaciones claras en un contexto en el que, apenas meses atrás, a la gobernadora Marina del Pilar Ávila y su esposo, le fueron retirados sus documentos migratorios.

La coincidencia de casos no es menor pues se trata de figuras políticas de alto perfil en Baja California, que ahora comparten un mismo signo de incertidumbre frente a gobierno de los Estados Unidos.

Bustamante se percibió evasiva tras negar tener contacto con el consulado mexicano, incluso descartó motivaciones políticas y repitió que “no hay explicaciones”. Pero lo cierto es que, para una alcaldesa, no basta con la declaración de desconocimiento.

“pero no me preocupa, no me preocupa. Yo trabajo, hago mis cosas, la ciudad, lo que ustedes conocen”, finalizó.

El cargo conlleva una obligación de buscar claridad y ofrecer certidumbre a la ciudadanía, más aún cuando se trata de un tema que afecta la percepción pública sobre la integridad de su entorno inmediato.

El hecho de que su esposo no sea funcionario no elimina el interés público en conocer por qué Estados Unidos le retiró la visa, incluso pareciera normalizar un acto que en realidad exige explicaciones diplomáticas y políticas de mayor alcance.