Mexicali.— El caso de Marco Antonio López Guerrero, recién extraditado a Estados Unidos, reveló un patrón criminal que combina logística transfronteriza, manipulación de mujeres jóvenes y una red de abasto que operaba con sigilo entre Mexicali y el sur de California; según la investigación federal, el acusado funcionaba como un eslabón clave del Cártel de Sinaloa, encargado de reclutar a mujeres de entre 18 y 25 años para transportar metanfetamina de alta pureza por los puertos peatonales de la frontera.

Los fiscales estadounidenses sostienen que López Guerrero identificaba a las jóvenes sin antecedentes penales que podían cruzar las fronteras entre Baja California y California sin generar alertas para distribuir la droga sintética.
A ellas les ofrecía pagos rápidos o pequeñas comisiones, mientras él se mantenía a distancia, supervisando los recorridos y estableciendo puntos de entrega en San Diego, Riverside y San Bernardino, algunas cruzaban la droga en contenedores adheridos al cuerpo; otras recibían instrucciones de ocultarla en efectos personales aparentemente inofensivos.

La estructura atribuida a López Guerrero también incluía un flujo inverso, armas de Estados Unidos hacia México, además del uso de avionetas ultra ligeras para el contrabando de drogas y armas, entre los aseguramientos destacados figura un rifle AR-15 de cañón corto sin número de serie, además de más de 150 cartuchos, ese armamento era entregado en rutas secundarias del Valle Imperial para abastecer a células del cártel en Mexicali.

La investigación conjunta, que tomó varios años, derivó en el decomiso de más de 180 kilos de metanfetamina, 19 kilos de fentanilo y dos kilos de heroína, además de municiones y equipo táctico. Con estos elementos, el Departamento de Justicia de los Estados Unidos solicitó su captura y extradición.

López Guerrero fue entregado a las autoridades estadounidenses el 24 de octubre de 2025 y ante la Corte Federal del Distrito Sur de California se declaró no culpable de los cargos que incluyen conspiración para importar, distribuir metanfetamina, exportación ilegal de armas además de contrabando.
Permanece en prisión en una cárcel estadounidense mientras su próxima audiencia está programada para el 21 de noviembre de 2025, un punto clave en un proceso que podría alcanzar penas de hasta cadena perpetua.


