Mexicali.- Con 37 casos confirmados de sarampión en lo que va de 2026 y entre 10 y 12 activos, Baja California intensificó su estrategia de vacunación para evitar brotes comunitarios y elevar la inmunidad colectiva, el secretario de Salud, Adrián Medina Amarillas, informó que la prioridad es alcanzar al menos 95% de cobertura en los grupos más vulnerables, particularmente niñas y niños.
Aunque el estado se mantiene con una tasa menor a un caso por cada 100 mil habitantes, la alerta sanitaria federal, derivada del incremento en entidades como Jalisco, Estado de México y Sinaloa, activó un despliegue preventivo en todo el territorio bajacaliforniano.

La Secretaría cuenta actualmente con 100 mil dosis disponibles y con posibilidad de solicitar otras 100 mil para garantizar abasto suficiente; las brigadas trabajan de manera intensiva en el Valle de Mexicali, especialmente en campos agrícolas y empaques donde arriban jornaleros de otras entidades; también en San Quintín, la zona este de Tijuana y colonias específicas de Ensenada consideradas de mayor riesgo sanitario.

Uno de los ajustes más relevantes al esquema de inmunización es la aplicación de la llamada “dosis cero” a menores de entre 6 meses y un año de edad, esta vacuna adicional no sustituye el esquema regular pues los menores deberán recibir también la dosis correspondiente al año y el refuerzo a los 18 meses. La medida busca anticiparse ante la posibilidad de contagios importados y cerrar brechas de protección.

Medina Amarillas recordó que el sarampión es un virus altamente contagioso, incluso más que el COVID-19, y puede derivar en complicaciones graves como neumonía o encefalitis, especialmente en menores no vacunados. Por ello, insistió en que la vacunación es la herramienta más eficaz para evitar hospitalizaciones y desenlaces fatales.

Además de los centros de salud y hospitales, el biológico se encuentra disponible en caravanas móviles y brigadas comunitarias que recorren zonas apartadas y vulnerables. La autoridad sanitaria subrayó que, hasta ahora, no existe transmisión comunitaria generalizada ni necesidad de establecer el uso obligatorio de cubrebocas.

