Mexicali.— Las colectivas feministas Cimarronas con Glitter y Desertik’s cuestionaron el desempeño de la Secretaría de las Mujeres de Baja California, encabezada por Rebecca Vega Arriola, tras su reciente glosa ante el Congreso del Estado, al considerar que su participación ante los legisladores evidenció una preocupante falta de diagnóstico, preparación y claridad en la política pública de género.
Para Julieta Morales, representante de Cimarronas, y Fernanda Olguín, vocera de Desertik’s, la comparecencia dejó ver una preocupante falta de claridad en la estrategia institucional para atender la violencia de género.

Las activistas señalaron que Vega Arriola repitió cifras sobre abuso sexual ya presentadas, sin ofrecer información nueva ni desglosada sobre otras modalidades de violencia.
“Vimos que dio un tema de respecto al delito de abuso sexual, pero dio la misma información que se manejó en la mañana con el trabajo que estaba haciendo la diputada Michelle Sánchez, eso a nosotros que nos dice, que no hay un diagnóstico previo respecto a qué áreas va a empezar a abordar la secretaria de las mujeres. Creo que hay una frase que se adjudica a Platón, que se dice que precisamente el primer acto de corrupción que comete un funcionario es aceptar un puesto por el cual no se encuentra capacitado”, enfatizó Fernanda.

Advirtieron que no se mencionaron estadísticas de violencia vicaria, hostigamiento digital, violencia familiar, feminicidios ni homicidios dolosos de mujeres, pese a que Baja California mantiene lugares críticos a nivel nacional.
Ante esta ausencia de datos, las colectivas han tenido que construir su propia base hemerográfica, con 34 feminicidios registrados en lo que va del año.
“Hemos visto a lo largo de las actividades emprendidas por varias colectivas que este tipo de delitos ya tenían antecedentes los sujetos que fueron agresores feminicidas, luego se pierden lo mediático, cambian la cuestión judicial, algunos dejan de ser feminicida y se pierden. Entonces, mientras la justicia no llega a las justiciables, no podemos hablar que estamos eliminando la violencia contra la mujer”, explicó.

Asimismo, criticaron las mesas de trabajo convocadas recientemente por la dependencia, calificándolas como apresuradas, repetitivas y excluyentes, pues señalaron que se utilizó prácticamente al mismo grupo de participantes en Mexicali, Tijuana, Rosarito, Ensenada y San Quintín, mientras que colectivas con trabajo en territorio fueron invisibilizadas, pese a aportar información de manera constante a las instituciones.
“Podemos ver que incluso las mismas personas que están en la mesa de trabajo de Mexicali también están en las mesas de trabajo de Tijuana, también están las mesas de trabajo de Ensenada. Entonces, que nos dice que realmente esta mesa de trabajo con activistas, con estas asociaciones, con colectivos es más de colectivos o asociaciones que están en nómina por parte de la Secretaría de la Mujer, no realmente activistas que estamos en calle”, compartió Julieta.

Morales y Olguín enfatizaron que sus observaciones no buscan confrontación sino mejorar la respuesta pública, señalaron que la Secretaría reproduce discursos sobre el 25N y el 8M, pero sin un plan claro, sin diagnósticos y sin escuchar a quienes realizan trabajo comunitario.


