Mexicali.- La actuación de la Policía Municipal, particularmente del área de tránsito, vuelve a colocarse en el centro de la crítica pública tras señalamientos de presuntas irregularidades en la actuación policial en el caso de Bryan Herrera Nuño, “Pucho”, lo que debía ser un procedimiento de informe policial tras un atropellamiento grave terminó convertido en un vacío en los corazones de familia y amigos que hoy pesa más que cualquier versión oficial.
La tarde del 21 de marzo, en la zona del asta bandera de Río Nuevo, el joven de 20 años fue impactado por un vehículo mientras se trasladaba en patineta, fue llevado en estado crítico a un hospital, donde posteriormente fue declarado con muerte cerebral; a partir de ese momento, el seguimiento institucional se volvió difuso, fragmentado y, en puntos clave, inexistente.

Bryan había salido a comprar piezas para su bicicleta, regresó al establecimiento ubicado cerca de la conocida explanada Centenario tras olvidar un artículo y, en ese trayecto, ocurrió el atropellamiento.
Bajo la noche de este 1 de Abril, decenas de globos blancos se elevan en silencio mientras familiares y amigos sostienen cartulinas fluorescentes con mensajes directos: “Si tienes información, habla, no calles” y “Queremos justicia”. Niños al frente, algunos con la mirada fija y otros ocultando el rostro entre las manos, exhiben una escena que interpela más allá del caso, la justicia ausente se extiende en forma de incertidumbre.

De acuerdo con testimonios recabados por la familia, el conductor del vehículo responsable es descrito como un hombre a bordo de una camioneta blanca, posiblemente Ford o Jeep, fue entrevistado por agentes municipales en el lugar de los hechos, sin embargo, no fue asegurado, no fue presentado ante una autoridad y no existe, de acuerdo a familiares, un parte policiaco que documente ese contacto.
La omisión no solo rompe con cualquier protocolo básico, sino que elimina la posibilidad de reconstruir con precisión los primeros minutos del incidente.

La ausencia de ese registro inicial condiciona todo lo demás, sin informe policial no hay cadena de custodia clara; sin cadena, la investigación se debilita; y sin elementos firmes, la responsabilidad se diluye,3n los hechos, el presunto responsable desapareció bajo la supervisión de quienes debían garantizar su identificación.
Como parte de la búsqueda de justicia, compañeros del grupo de Danza Madre por tus Milagros, junto con familiares y amigos se reunieron en el sitio del atropellamiento para exigir justicia bajo la consigna #JusticiaPorPucho

La movilización no es solo por la pérdida de Bryan, sino por la forma en que el caso ha sido manejado desde su origen, la familia denuncia que no ha recibido información sustancial que permita ubicar al conductor o esclarecer lo ocurrido.
Ante la falta de respuestas, han emprendido su propia indagatoria, lograron ubicar un taller cercano con cámaras dirigidas hacia la zona del impacto; la explicación que recibieron fue que los equipos no estaban en funcionamiento ese día, una coincidencia que añade incertidumbre a un caso ya marcado por la opacidad.

