Mexicali.- Una oportunidad, una palabra de aliento y un espacio para aprender que siempre es posible cambiar pueden marcar la diferencia en la vida de un adolescente; con esa convicción, el Patronato del Escuadrón Juvenil de Mexicali organizará su primer bingo el próximo 15 de octubre, con el objetivo de recaudar fondos para reparar sus unidades y apoyar a los jóvenes que forman parte del programa.

Salvador Gutiérrez, presidente del patronato, explicó que los recursos permitirán mejorar el transporte de la agrupación, una necesidad que actualmente limita su capacidad para llegar a más comunidades, especialmente en el Valle de Mexicali, donde operan cuatro secciones.
Mariana Gutiérrez Valdez, directora del organismo y exintegrante del escuadrón, destacó que detrás de cada entrenamiento existen historias de transformación que dan sentido al trabajo de instructores y voluntarios.

Recordó que algunas familias han llegado a pedir ayuda porque sienten que ya no pueden orientar a sus hijos, tiempo después, regresan para compartir pequeños cambios que representan grandes avances, jóvenes más disciplinados, responsables y dispuestos a mejorar su comportamiento.
“Cambios muy simples, como desde tender tu cama”, relató al explicar cómo acciones cotidianas pueden convertirse en señales de una transformación más profunda.

En sus 21 años de trayectoria, el Escuadrón Juvenil ha atendido aproximadamente a 200 mil jóvenes, algunos de sus antiguos integrantes hoy son policías, bomberos voluntarios, enfermeros y docentes universitarios, mientras otros han encontrado su camino en las Fuerzas Armadas. Actualmente, la organización cuenta con 22 centros de entrenamiento y busca cerrar 2026 con 600 participantes activos.
Los boletos para el bingo tendrán un costo de 350 pesos y podrán adquirirse directamente con integrantes del patronato; la invitación es convertir la participación ciudadana en una oportunidad para que más jóvenes encuentren orientación, fortalezcan sus valores y descubran que su futuro puede ser distinto. Porque apoyar al escuadrón también significa apostar por las vidas que todavía están por transformarse.
