Mexicali.- Un hombre buscado por un homicidio ocurrido hace apenas cinco días en el condado de Riverside, California, fue localizado y detenido en Mexicali por agentes de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM); su posterior traslado a Tijuana para ser entregado a autoridades estadounidenses derivó en una persecución entre corporaciones policiales debido a una presunta falta de coordinación institucional.
El detenido fue identificado como Adolfo “N”, de 50 años, quien era buscado por las autoridades de Estados Unidos como presunto responsable de un tiroteo registrado la madrugada del 28 de junio en la comunidad de North Shore, donde un hombre murió y otro resultó herido.

De acuerdo con la Oficina del Sheriff del Condado de Riverside, el ataque ocurrió sobre Surfside Avenue, donde fueron localizados dos hombres con heridas de bala, Alberto Padrón, de 44 años y residente de La Meca, falleció en el lugar, mientras que una segunda víctima fue hospitalizada en condición estable. Tras la investigación, las autoridades identificaron a Adolfo Suárez López como el principal sospechoso y emitieron una alerta pública, advirtiendo que se trataba de un individuo armado y peligroso.

La captura se realizó el 3 de julio en el fraccionamiento Valle de Puebla, luego de que policías municipales atendieran un reporte por una persona alterando el orden público. Al confirmar su identidad y la existencia de una orden de aprehensión vigente en Estados Unidos, el hombre fue puesto a disposición del Instituto Nacional de Migración, que coordinó su traslado a Tijuana para entregarlo en la garita internacional de San Ysidro.

Sin embargo, fuentes consultadas señalaron que el operativo estuvo cerca de generar un incidente entre corporaciones. Un convoy integrado por cinco patrullas de la Policía Municipal de Mexicali que escoltaba una unidad del INM fue detectado durante la madrugada circulando por el bulevar Cuauhtémoc Norte, en Tijuana. Ante la ausencia de un aviso previo sobre la presencia de las unidades mexicalenses, agentes de la Policía Municipal de Tijuana iniciaron una persecución que concluyó en la zona de entrega de detenidos de la garita de San Ysidro.

De acuerdo con la información obtenida, la falta de notificación provocó sospechas entre los oficiales tijuanenses y activó un operativo de seguimiento. La situación quedó aclarada al confirmarse que el convoy formaba parte de un traslado oficial para entregar al presunto homicida a las autoridades estadounidenses.
