Mexicali.- La Secretaría de Cultura de Baja California informó que la Biblioteca Central Estatal enfrenta tres fallas críticas en su infraestructura, un transformador con 50 años de antigüedad que llegó al final de su vida útil, daños en la totalidad de los equipos de aire acondicionado y el colapso del sistema eléctrico del inmueble, problemas cuya reparación requerirá una inversión de 4.8 millones de pesos y un proceso de entre dos y tres meses una vez concluida la licitación correspondiente.

La titular de la dependencia, Alma Delia Ábrego, explicó que el origen de la contingencia ocurrió el pasado 26 de abril, cuando una rama desprendida por los fuertes vientos cayó sobre el transformador y provocó un “puente eléctrico”, ocasionando un corto circuito.
Al día siguiente, durante la revisión técnica, se registró un conato de incendio derivado de la falla eléctrica que afectó los equipos de aire acondicionado. La funcionaria señaló que el incidente fue controlado de inmediato por ingenieros que se encontraban en el lugar, evitando daños mayores.

Tras desenergizar el edificio, especialistas realizaron un diagnóstico durante tres semanas. El resultado confirmó que el problema iba más allá del transformador y los aires acondicionados pues todo el sistema eléctrico de la biblioteca se encontraba colapsado, por lo que la intervención deberá ser integral.
Ábrego precisó que el transformador había superado ampliamente su vida útil, estimada entre 25 y 30 años, además de que este tipo de equipos no se adquieren de forma inmediata, ya que deben fabricarse sobre pedido, con tiempos de entrega de entre mes y medio y dos meses.

La secretaria rechazó versiones que aseguraban que la Biblioteca Central permaneció cerrada durante tres meses. Aclaró que, tras el incidente, el inmueble continuó brindando servicio sin energía eléctrica, aprovechando la luz natural, desde el 27 de abril hasta el 22 de junio, periodo en el que atendió a más de 2 mil usuarios. El cierre total únicamente se realizó del 22 de junio al 6 de julio, mientras las temperaturas extremas impedían operar sin sistemas de climatización.
Actualmente, la biblioteca volvió a abrir sus puertas en un horario reducido, de 8:00 de la mañana a 2:00 de la tarde, mientras se realizan pruebas con equipos de enfriamiento portátiles, procurando no afectar los 52 mil ejemplares que resguarda el recinto, ya que la humedad podría deteriorar el acervo.

Finalmente, Ábrego indicó que, una vez adjudicada la obra, los trabajos de sustitución del transformador, renovación de los equipos de aire acondicionado y modernización del sistema eléctrico tomarán aproximadamente entre dos y tres meses, con el objetivo de garantizar condiciones seguras para usuarios, trabajadores y la conservación del patrimonio bibliográfico de la Biblioteca Central, que este año cumple cinco décadas de servicio.
