Mexicali.- El reconocido Bazar de Gaby, negocio con años de operación en Mexicali, se convirtió en escenario de una denuncia pública por extorsión tipo cobro de piso luego de que su propietaria revelara haber sido amenazada directamente por sujetos del Cartel CJNG que le exigieron dinero bajo amenazas de muerte.

Gaby narró que la intimidación ocurrió cuando una persona a bordo de una motocicleta llegó hasta el establecimiento y dejó un mensaje en el que advertían que, de no comunicarse y acceder a pagar, incendiarían sus negocios y asesinarían tanto a ella como a su hijo.

El mensaje, atribuido supuestamente al Cártel Jalisco Nueva Generación, incluía además referencias precisas sobre su ubicación, lo que incrementó el temor de la empresaria al considerar que ya se encontraba plenamente identificada por quienes la amenazaron.

Desesperada y visiblemente afectada, Gaby difundió un video en redes sociales para pedir apoyo ciudadano y solicitar la intervención urgente de autoridades municipales, estatales y federales, afirmando que su vida, la de sus hijos y la de sus empleados corrían peligro.

Entre lágrimas, explicó que durante años ha sostenido su negocio con trabajo constante, enfrentando dificultades económicas, pero que jamás había vivido una situación de violencia tan directa.
“Llegaron a pedirme dinero o me matan. Ya no puedo más”, expresó.

La propietaria señaló que activó en varias ocasiones el botón de emergencia sin obtener respuesta inmediata, situación que profundizó su sensación de abandono.
Ante el riesgo, decidió cerrar operaciones, retirar a sus empleados y separar incluso a sus hijos de su entorno cercano como medida preventiva.

La amenaza no solo pone en riesgo el patrimonio construido durante años, sino también la estabilidad de varias familias que dependían económicamente del bazar.
Gaby aseguró no tener vínculos con actividades ilícitas y sostuvo que todo lo obtenido ha sido producto de esfuerzo honesto, por lo que consideró injusto verse obligada a abandonar su fuente de ingresos por miedo.

El caso ha provocado preocupación entre comerciantes locales, quienes observan con alarma cómo la violencia y la extorsión continúan impactando a negocios formales.
La FGE ya levantó la denuncia con el llamado al número de emergencia 911 y se encuentran en proceso de ratificación para proceder legalmente con la querella en las instancias investigadoras, además que el área de psicología le brindará atención a. La víctima a fin de priorizar su estabilidad emocional.
