Mexicali.- El horror de una tragedia infantil en Mexicali quedó expuesto con crudeza durante la audiencia de formulación de imputación contra Roxana “N”, de 40 años, acusada por la muerte de su hijo Vicente, de apenas 3 años, quien permaneció más de 12 horas encerrado y sujeto a su silla de seguridad dentro de un vehículo, hasta morir por golpe de calor en el fraccionamiento La Rioja Sección Castilla.

En la sala 6 del Centro de Justicia frente al juez Rogelio Martínez, la Fiscalía General del Estado formalizó cargos bajo la causa penal 3956/2026 por homicidio por comisión por omisión con dolo eventual, una figura jurídica que sostiene que la madre no solo incurrió en negligencia extrema, sino que aceptó conscientemente el riesgo mortal al que expuso al menor.

Durante la audiencia, el Ministerio Público presentó una reconstrucción devastadora de las últimas horas de vida del pequeño, según la investigación, el 1 de mayo Roxana llevó a Vicente a una fiesta infantil y posteriormente ambos acudieron a casa de familiares en el fraccionamiento Verona, donde permanecieron hasta alrededor de las 23:00 horas. En ese lugar, la mujer consumió vino, alimentos y convivió con familiares antes de conducir su Chevrolet Captiva negra modelo 2022 hacia su domicilio.

Al llegar a La Rioja, Vicente dormía en el asiento trasero, asegurado en su silla infantil, Roxana descendió del vehículo, ingresó a la vivienda y encendió el boiler con la aparente intención de bañarlo. Sin embargo, la Fiscalía reveló que en lugar de sacar al niño, la imputada se bañó sola, ella creyó que sí había descendió al pequeño, continuó ingiriendo alcohol, incluyendo seis cervezas adicionales, otra botella de vino, y subió a su habitación.

Las pruebas digitales presentadas fueron clave para sostener el dolo eventual, a las 20:21 horas publicó un estado en WhatsApp con la canción “Modo Difícil”; a las 3:45 de la madrugada compartió un video de TikTok; y a las 5:32 horas subió una fotografía frente al espejo. Para la Fiscalía, estas acciones demuestran que permaneció consciente, activa y en capacidad de advertir que su hijo seguía afuera, inmovilizado dentro del automóvil.

Mientras tanto, Vicente permaneció atrapado durante toda la noche y buena parte del día siguiente, soportando temperaturas internas de hasta 45 grados centígrados. La necropsia reveló quemaduras de primer grado en piernas y manos, heridas por laceraciones, signos de cocción en los músculos del cuello, además de lesiones faciales por intentos desesperados de liberarse. La causa oficial de muerte fue golpe de calor severo.

No fue sino hasta las 11:30 horas del 2 de mayo cuando Roxana despertó, al no escuchar al menor, supuso que seguía dormido y decidió dejarlo descansar. Una hora después, al buscarlo en su habitación, descubrió que no estaba. Corrió hacia la camioneta y encontró a su hijo sin vida.

En estado de shock, llamó primero a sus padres y luego a emergencias. Para cuando arribaron paramédicos y policías, el niño ya había sido extraído del vehículo por familiares. La abuela lo sostenía en brazos cuando autoridades confirmaron el fallecimiento.

Los testimonios del padre del menor, Juan Carlos, así como de abuelos maternos y paternos, fueron incluidos como datos de prueba. Juan Carlos, separado de Roxana desde diciembre y sujeto a restricciones judiciales para convivir con su hijo por un conflicto de custodia, recibió la noticia por familiares y acudió al lugar, aunque no pudo ver a Vicente.

En su testimonio ante las autoridades, Juan Carlos advirtió que había ido amenazado por Roxana con dañar a su hijo, incluso existían antecedentes de lesiones en su contra, aunque esto fue desmentido por la imputada ante su abogado defensor, en un breve escrito en papel; la relación entre ambos se habría fracturado desde hace tiempo y las discusiones así como las amenazas figuraban dentro del proceso de separación.

Dentro de los datos de prueba, se expusieron mensajes personales entre ambas partes, principalmente amenazas presuntamente de parte de Roxana, aunque están integrados dentro de la carpeta de investigación, no están involucrados directamente con el modo, tiempo y lugar de la conducta materia de imputación.

Además de exponer antecedentes de agresiones entre ambas partes, pues el padre del menor agregó en su declaración que fue agredido hace casi tres años, tras una discusión, con un cuchillo empuñado por su pareja, aunque no presentó denuncia para evitar perjudicarla; la familia de Roxana también declararon que ella fue víctima de violencia por parte de Juan Carlos.
Durante la audiencia, Roxana rompió en llanto mientras escuchaba la narrativa de la Fiscalía, su madre declaró que era “una buena madre”, destacando que también tiene otros dos hijos de 12 y 8 años de una relación previa.

No obstante, para la Fiscalía, las evidencias apuntan a una conducta incompatible con un simple olvido, la combinación de consumo voluntario de alcohol, actividad consciente durante horas críticas y la omisión absoluta de auxilio sustentan la acusación de dolo eventual.
La imputada Roxana “N” quedará en prisión preventiva mientras que se amplió el término para definir la vinculación a proceso para el próximo sábado; la fiscal general María Elena Andrade ha sido enfática, buscarán una sanción de hasta 15 años de prisión, en defensa de una víctima absolutamente dependiente y vulnerable.

El caso ha estremecido profundamente a Baja California, no solo por la desgarradora muerte de Vicente, sino por los elementos que sugieren una cadena de decisiones conscientes que culminaron en una tragedia irreversible.
