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“Es un llamado de reflexión para todas las corporaciones del país”; Urgen a fortalecer la salud mental de policías para prevenir nuevas tragedias

“Es un llamado de reflexión para todas las corporaciones del país”; Urgen a fortalecer la salud mental de policías para prevenir nuevas tragedias

Mexicali.- La salud mental de los policías debe dejar de ser un tema secundario y convertirse en una prioridad dentro de las corporaciones de seguridad, advirtio Antonio Navarrete, Presidente de Fraternidad Policaca, quien llamó a reforzar la atención psicológica y el desarrollo de la inteligencia emocional para prevenir nuevas tragedias.

El posicionamiento surge tras el reciente caso de un elemento policial en León, Guanajuato que se quitó la vida, hecho que reavivó el debate sobre el desgaste emocional que enfrentan quienes desempeñan labores de seguridad pública.

El municipio de Mexicali tampoco ha sido ajeno a esta problemática, ya que hace apenas unos meses, el pasado mes de Marzo, un agente tomó la misma decisión utilizando su arma de cargo, mientras que en años anteriores también se registraron casos similares.

Explicó que el policía vive una constante “erosión mental” al enfrentar diariamente homicidios, violencia familiar, accidentes, persecuciones, agresiones físicas y verbales, además de situaciones de alto riesgo que dejan secuelas emocionales. Sin embargo, al concluir su jornada debe regresar a casa e intentar retomar su vida familiar sin haber procesado las experiencias vividas durante el servicio.

Señaló que detrás del uniforme existe una persona que también necesita apoyo profesional, por lo que consideró indispensable ampliar la cobertura de las áreas de psicología, implementar programas permanentes de manejo de la ira e inteligencia emocional, así como dar seguimiento a los elementos involucrados en hechos traumáticos.

Asimismo, hizo un llamado a las autoridades y mandos de las corporaciones de Baja California para revisar de manera periódica la estabilidad emocional de sus agentes y destinar mayores recursos humanos para su atención.

Advirtió que cuando un policía llega al límite, las consecuencias trascienden a la institución, pues deja familias marcadas por la pérdida, hijos en la orfandad y comunidades impactadas por una tragedia que, afirmó, en muchos casos puede prevenirse mediante acompañamiento psicológico oportuno. “Es un llamado de reflexión para todas las corporaciones del país”, concluyó.