Mexicali.- Hay orgullos que no necesitan explicarse, porque se reconocen en una sonrisa, en el entusiasmo de compartir lo aprendido y en la emoción de representar a una comunidad; así se vivió el Orgullo Cimarrón en la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), donde estudiantes de distintos campus llevaron a la explanada de Rectoría una muestra de lo que son capaces de crear, aprender y compartir.
Las aulas encontraron un nuevo escenario, los conocimientos académicos se transformaron en demostraciones de primeros auxilios, juegos que acercaron al público a conceptos jurídicos y expresiones artísticas que permitieron a los asistentes descubrir la diversidad de disciplinas que conviven en la universidad.

El rector Luis Enrique Palafox describió la jornada como una expresión de “Arte, Ciencia y Cultura”, una combinación que cobró vida en cada espacio, donde los universitarios compartieron con la comunidad de Mexicali una parte de su formación, sus habilidades y sus inquietudes.
“Es un día muy especial en el cual mostramos una muestra, valga la redundancia, muy importante de lo que hacemos en la universidad, en las diferentes unidades académicas, se han desplazado prácticamente en todas las unidades académicas de Tijuana, de Ensenada, de Tecate, de San Quintín y desde luego de aquí de Mexicali, aquí a los espacios de rectoría para mostrar exhibiciones de arte, de ciencia, de cultura, de salud”, compartió el rector.

La música también encontró su lugar con la participación de la primera tuna universitaria femenina, cuyas interpretaciones recordaron que la experiencia universitaria no solo se construye entre libros y clases, sino también a través de la cultura, la convivencia y las tradiciones que unen generaciones.
Pancartas estudiantiles, pabellones gastronómicos y la participación de distintos departamentos universitarios completaron una jornada en la que cada expresión sumó algo a una misma identidad.

Porque detrás de cada estudiante hay una historia de esfuerzo, metas por alcanzar y sueños que comienzan a tomar forma, ser cimarrón significa también llevar consigo una comunidad que acompaña, inspira y abre caminos.
Entre conocimientos, música y encuentros, la UABC recordó que su mayor riqueza no solo está en lo que enseña, sino en las personas que, con orgullo, hacen de la universidad una parte de su historia.
