Mexicali.- Cada obstáculo es una prueba de voluntad y cada paso hacia la meta recuerda que rendirse no es la única opción; con esa filosofía, la carrera Prohibido Rendirse celebrará su doceava edición el próximo 8 de noviembre, donde cientos de participantes pondrán a prueba su resistencia física y mental en un recorrido que, más allá de la competencia, busca transformar el esfuerzo en oportunidades para estudiantes de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC).

La iniciativa nació hace más de 12 años, cuando la familia Aguilar Hernández decidió convertir el dolor por la pérdida de su hijo, Erick Aguilar Hernández, en un proyecto capaz de trascender su propia historia y contribuir a una causa social. De esa experiencia surgió una carrera que invita a enfrentar la adversidad y a encontrar fuerzas para continuar, incluso cuando el camino parece complicado.

Karina Nieblas Guerrero, directora ejecutiva de la Fundación UABC, explicó que el concepto original se desarrolló en las faldas del Cerro Centinela, donde durante diez ediciones los competidores enfrentaron rutas agrestes y desafíos que exigían algo más que condición física.
Ahora, con la organización a cargo de la universidad y su fundación, la carrera se desarrolla en el campus Mexicali, donde los participantes encontrarán 35 obstáculos distribuidos en un recorrido de cinco kilómetros; la prueba culminará con La Cima, un último desafío que representa simbólicamente el esfuerzo necesario para alcanzar los objetivos personales.

Pero en Prohibido Rendirse, llegar a la meta tiene un significado que va más allá de cruzar una línea de llegada, cada inscripción representa una aportación destinada a respaldar a estudiantes que necesitan apoyo económico para continuar su formación profesional.
Los recursos recaudados permiten financiar becas para universitarios desde el cuarto semestre hasta la conclusión de sus estudios, alrededor de 100 estudiantes han recibido beneficios a través de este proyecto, entre apoyos escolares y oportunidades de intercambio internacional.

La iniciativa también promueve que los beneficiarios, una vez convertidos en profesionistas y si sus posibilidades se los permiten, ayuden a otros jóvenes a cumplir sus propias metas. Durante la edición anterior, algunos egresados comenzaron a becar a nuevos estudiantes, convirtiendo la solidaridad en una cadena que busca mantenerse a través de las generaciones.
La carrera está abierta al público en general e incluye un circuito infantil de tres kilómetros para niñas y niños desde los siete años, una caminata de dos kilómetros y una modalidad pet friendly, con obstáculos adaptados para las mascotas.

Las inscripciones pueden realizarse en https://prohibidorendirse.fundacionuabc.org Hasta el 31 de octubre, la aportación es de 450 pesos para la carrera regular y 500 para la modalidad con mascotas; en noviembre, las cuotas serán de 500 y 550 pesos, respectivamente.
En esta carrera, el lodo, las caídas y el cansancio forman parte del desafío, pero también la oportunidad de descubrir de qué somos capaces cuando decidimos continuar. Porque superar un obstáculo significa avanzar; llegar a la cima, demostrar que el esfuerzo vale la pena; y ayudar a otro estudiante a cumplir sus sueños confirma que Prohibido Rendirse no es solamente una frase para llegar a la meta, sino una forma de convertir la adversidad en esperanza.
