Mexicali.- Los recientes aseguramientos de vehículos de lujo con reporte de robo en Estados Unidos han encendido las alertas de las autoridades de Baja California, que investigan una posible red dedicada al ingreso por las franjas fronterizas y traslado de automóviles robados hacia distintas regiones del país para ser utilizados por grupos de la delincuencia organizada.
El secretario de Seguridad Ciudadana de Baja California, Laureano Carrillo informó que la investigación surgió a partir de operativos realizados en el Valle de Mexicali contra la organización criminal del Cártel de Sinaloa relacionada con el tráfico de drogas mediante aeronaves que aterrizaban en pistas clandestinas.

Como resultado de esas indagatorias fueron detenidos dos ciudadanos colombianos y localizadas dos aeronaves presuntamente utilizadas por el grupo delictivo, sin embargo, el seguimiento de la investigación permitió descubrir otra actividad ilícita, la movilización de vehículos robados en Estados Unidos hacia territorio mexicano.
De acuerdo con el funcionario, hasta el momento han sido asegurados más de ocho automóviles, la mayoría de alta gama y con reportes de robo vigentes en el vecino país; en las últimas semanas se han detectado casos de robos de vehículos que son ingresados a territorio mexicano tras escapar de las agencias estadounidenses de seguridad.

La información obtenida durante las detenciones de la Fuerza Estatal, también apunta a que estos vehículos forman parte de una cadena criminal que aprovecha mecanismos aparentemente legales para cruzar la frontera.
Una de las hipótesis más sólidas, explicó Carrillo, es que los automóviles son rentados legalmente en Estados Unidos y posteriormente ingresados a México antes de que exista una denuncia formal por su desaparición. Esto permite que crucen los puertos fronterizos sin generar alertas inmediatas.

Las investigaciones han detectado casos similares en Mexicali, Tijuana, Tecate y Ensenada, lo que hace presumir una operación regional con alcances mayores a los inicialmente identificados.
Según los testimonios recabados por las corporaciones de seguridad, el destino final de la mayoría de estas unidades no sería Baja California, los vehículos son trasladados hacia estados del centro de la República, donde presuntamente son vendidos, utilizados por grupos criminales o incorporados a otras actividades ilícitas.
